Decenas de ecuatorianos protestan frente al Consejo Nacional Electoral este lunes a la espera de los resultados de los comicios
Decenas de ecuatorianos protestan frente al Consejo Nacional Electoral este lunes a la espera de los resultados de los comicios - EFE

La oposición sospecha de fraudes ante el lento recuento de los votos en Ecuador

El Gobierno anunció que los resultados de las presidenciales se sabrán «en tres días»

Corresponsal en QuitoActualizado:

Ecuador ha vivido este lunes una tensa jornada por el lento recuento de los votos de las presidenciales del domingo, que podrían poner fin a la década de gobierno populista de Rafael Correa. El oficialista Lenín Moreno y el opositor Guillermo Lasso podrían enfrentarse a una segunda vuelta el próximo 2 de abril, al haber obtenido el 39,11% de los votos el primero y el 28,33% el segundo, según las cifras oficiales divulgadas ayer por el Consejo Nacional Electoral (CNE) tras haberse escrutado el 89% de las actas. Sin embargo, el ingreso de los datos era lento, el organismo electoral no se refería ayer a la posibilidad de una segunda vuelta y no preveía anunciar los resultados hasta «un promedio de tres días». Una situación que desató las denuncias de fraude por parte de la oposición.

La Constitución ecuatoriana establece que para ganar en una sola vuelta en las presidenciales, un candidato necesita una mayoría absoluta de los votos válidos o conseguir más del 40% de los votos y una ventaja de 10 puntos sobre el segundo. Lenín Moreno, vicepresidente de Rafael Correa entre 2007 y 2013, tenía al cierre de esta edición una clara ventaja, pero podría ir a balotaje.

En el lentísimo recuento de votos de ayer la candidatura de Moreno avanzó unas décimas, pero según los resultados en el momento de la publicación de esta crónica, tendría que ir a una segunda vuelta que le sería muy difícil ganar. El presidente saliente, Rafael Correa, instó a contar «voto a voto» con la esperanza de que su exvicepresidente y candidato del movimiento Alianza País se hiciera con la victoria en la primera ronda. «Todavía hay cerca de 1.200.000 votos en juego. Hay que contar voto a voto para ver si esto se define en una sola vuelta», escribió Correa en su cuenta de Twitter. Al mismo tiempo, Lasso alertaba: «Estamos vigilantes para evitar un fraude... Huele mal eso». El alcalde de Guayaquil, el opositor Jaime Nebot, también avisó sobre un fraude e hizo un llamamiento a salir a la calle.

Cynthia Viteri, la candidata del Partido Social Cristiano, que quedó en tercer lugar, apoyó a Guillermo Lasso para la segunda vuelta durante una intervención televisiva en Guayaquil. Si otros partidos de la oposición siguen su ejemplo, como pronostican los observadores, el banquero podría ganar la segunda vuelta del 2 de abril. «Con todos los demás candidatos (de la oposición), construiremos la unidad que ansían los ecuatorianos», adelantó Lasso.

Movilizados

El domingo fue una larga jornada para los ecuatorianos. Una vez cerrado el escrutinio, dos sondeos a pie de urna discreparon: Cedatos-Gallup dio la victoria a Moreno, con el 39,09% de los votos, y a Lasso el 28,28%. Había segunda vuelta. La empresa Santiago Pérez, cercana al Gobierno, otorgó el 42,9% a Moreno y el 27,9% a Lasso. No había balotaje. Partidarios de Moreno y Lasso celebraron el resultado por igual, creyendo cada uno en sus cifras.

El anunciado de recuento rápido del CNE nunca se dio a conocer. Con rumores de que «algo está pasando» hubo una convocatoria a movilizarse ante el CNE para «evitar el fraude». Al poco tiempo, miles de personas rodearon las oficinas del organismo electoral en Quito y Guayaquil, y allí permanecieron hasta las 2 de la madrugada.