El presidente de Francia, Emmanuel Macron
El presidente de Francia, Emmanuel Macron - AFP

Oleada de dimisiones de alcaldes en Francia por los recortes

La nueva política fiscal de Macron les ha quitado impuestos locales y subsidios

Corresponsal en ParísActualizado:

Las políticas de «recentralización financiera» de Emmanuel Macron han acelerado un proceso histórico de dimisión de alcaldes de pequeños municipios, creando tensiones de nuevo cuño con las regiones y departamentos. El 54 % de los 36.529 municipios de Francia (2015) tienen menos de 500 habitantes. Las decisiones presupuestarias y fiscales del presidente Macron, durante los últimos quince meses, amenazan los recursos propios de 18.000 a 19.000 alcaldías, privadas total o parcialmente de ingresos sustanciales.

La nueva política fiscal y presupuestaria de Macron ha suprimido parte de los impuestos locales, parte de las dotaciones estatales, parte de los empleos creados con subsidios estatales, parte de los servicios públicos. Esa supresión o recentralización financiera ha consumado de facto un recorte sustancial del poder de los alcaldes de los pequeños municipios, acelerando el proceso histórico de las renuncias y dimisiones.

Desde la elección de Emmanuel Macron, el mes de mayo de 2017, han dimitido 386 alcaldes. Más de mil alcaldes han dimitido desde las últimas elecciones elecciones municipales de 2014.

Asfixia burocrática

Luc Rouban, especialista en transformaciones del servicio público francés, comenta el proceso histórico de este modo: «La recentralización financiera de Emmanuel Macron acelera un proceso que viene de lejos y se ha deteriorado desde hace años. El trabajo de los alcaldes de los pequeños municipios es cada día más difícil: tienen menos recursos propios, la gestión de la vida municipal se complica mucho desde el punto de vista presupuestario. Macron ha desequilibrado las relaciones entre el poder del Estado, creciente, y el poder de los pequeños municipios, muy recortado».

La pérdida o recorte de recursos propios coincide con otros problemas demográficos de inmenso calado.

Con el fin de afrontar el problema de los micro municipios de menos de mil habitantes, el Estado francés ha favorecido desde hace décadas la agrupación de comunas y pequeñas alcaldías, complicando la vida diaria de los alcaldes, condenados a realizar idas y venidas de 30 a 50 kilómetros para solventar problemas de cada día.

Asfixiados entre el poder tutelar del Estado y los poderes de las administraciones regionales (departamentos y regiones), los alcaldes de pequeños municipios prefieren tirar la toalla y dimitir. El proceso se ha acelerado con la llegada al poder de Emmanuel Macron, que decidió organizar varias regiones de trabajo con las asociaciones municipales, regionales y departamentales, en vano.

La Asociación de Alcaldes Rurales de Francia ha sido la primera en lanzar un grito de alarma: «Estamos llegando a una situación asfixiante para los pequeños municipios». Presidentes de regiones y departamentos multiplican sus advertencias. Los proyectos presupuestarios y fiscales de Macron corren el riesgo de acelerar el proceso en curso, con tensiones imprevisibles.