Obama sigue de campaña en Twitter para evitar el «precipicio fiscal»
Obama, durante su encuentro con el presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, ayer en la Casa Blanca - afp

Obama sigue de campaña en Twitter para evitar el «precipicio fiscal»

Pone en marcha la etiqueta «#My2K», «mis 2.000 dólares», cantidad que cada hogar tendría que pagar de más en impuestos el próximo año

corresponsal en washington Actualizado:

Barack Obama sigue de campaña electoral para convencer a los electores de que presionen a los republicanos de que acepten subir impuestos a los ricos. Siguiendo el éxito reconocido a sus tácticas en las redes sociales, que contribuyeron a la movilización que le dio la victoria el 6 de noviembre, Obama ha puesto en marcha en twitter el «hashtag» o etiqueta «#My2K», con el significado de «mis 2.000 dólares». Se trata de la cantidad que de media cada hogar deberá pagar de más en impuestos el próximo año si el 2 de enero el país cae en el llamado «precipicio fiscal».

Recordando la campaña, Obama también recupera la figura de Mitt Romney, a quien ha invitado a comer este jueves a la Casa Blanca con el fin de convencerle de que contribuya al requerido consenso entre demócratas y republicanos en materia de impuestos y recortes. El papel de Romney ahora es nulo -solo fue líder temporal del Partido Republicano entre su nominación y las elecciones- y el encuentro tiene carácter privado. «Fue una elegante invitación del presidente, que Romney aceptó con agrado», ha explicado Eric Fehrnstrom, jefe de prensa en la campaña del exgobernador de Massachusetts.

Asímismo, Obama va a volver a protagonizar mítines en diversas partes de Estados Unidos. El primero de esos actos con ciudadanos será el viernes en Filadelfia, en el marco de una visita a una fábrica de juguetes. En su esfuerzo por aumentar la presión sobre los republicanos, que siguen negándose a incrementar impuestos a las rentas altas, el presidente estadounidense está manteniendo además diversos encuentros en la Casa Blanca con empresarios, a los que advierte de las dificultades económicas que tendrá el país si no se evita el «precipicio fiscal». Por las sesiones han pasado ya los consejeros delegados de varios de las principales compañías, así como algunos de empresas medias.

Prorrogar la reducción fiscal

Si Estados Unidos cae en el «precipicio fiscal» -un ajuste de 668.000 millones de dólares, lo que supone el 4% del PIB-, se estima que el incremento de impuestos por hogar sería de al menos 2.000 dólares por año, y que podría haber la pérdida de un millón de puestos de trabajo en 2013-2014. La Oficina de Presupuestos del Congreso predice que las medidas que puden entrar en vigor el 2 de enero podrían conducir de nuevo a la recesión, con una posible contracción del PIB real del 0,5% el próximo año.

Obama plantea que la reducción fiscal general que se ha venido aplicando los últimos años se prorrogue para todos los estadounidenses menos para los hogares con ingresos superiores a los 250.000 dólares anuales, que constituyen el 2% de las familias. Los republicanos objetan que eso sería castigar a un sector de población cuya actividad es fundamental en la creació de empleo.

Junto a más ingresos por impuestos, deberá haber también recortes en servicios sociales que Obama aún no ha precisado, y en los que encuentra oposición de sectores demócratas.