Erdogan y Obama se saludan durante su encuentro este martes en París
Erdogan y Obama se saludan durante su encuentro este martes en París - AFP
CUMBRE DE PARÍS

Obama trata de que Turquía y Rusia se centren en la guerra contra los yihadistas

Los presidentes estadounidense y turco abordan la crisis abierta con Moscú por el derribo de un avión ruso

ABC
ParísActualizado:

La Cumbre del Clima de París esté siendo el escenario en el que se está librando la guerra diplomática en torno al combate contra los terroristas de Estado Islámico (Daesch, según sis siglas en árabe). El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha pedido a su homólogo turco, Recep Tayip Erdogan, que no pierda de vista lo verdaderamente importante: derrotar a Daesh.

Ese es el «enemigo común», según Obama. Los dos presidentes han reunido este martes en la capital francesa con el derribo por parte del Ejército turco de un avión ruso como telón de fondo. En este sentido, el mandatario estadounidense reconoce que en el encuentro ha tratado de convencer a Erdogan de la necesidad de «rebajar tensiones» con Moscú, informa la agencia France Presse.

Obama afirmó también que quiere acelerar los contactos estadounidenses en materia militar con Turquía, no solo para asegurar la seguridad del país, sino también para lograr una rebaja de la intensidad de la guerra en Siria, informa Efe. Por su parte, Erdogan afirmó que ha abordado con Obama la «lucha conjunta contra el terrorismo de Daesh», así como las recientes tensiones entre Rusia y Turquía.

Demostrar acusaciones

«Estamos buscando soluciones diplomáticas. Queremos evitar tensiones. No queremos ser dañados, sino que la paz prevalezca», dijo Erdogan. Pese a que el presidente ruso, Vladímir Putin, y Erdogan coincidieron este lunes en París durante la COP21, el mandatario ruso se negó a recibir a su homólogo turco y lanzó duras acusaciones a Ankara, a la que culpó de derribar su bombardero para proteger el envío a suelo turco de petróleo de Daesh.

Erdogan, por su parte, prometió dimitir si se demuestra la acusación de Putin, unas palabras que consideró que no son «morales».