EPA  Barack Obama, ayer con su mujer e hijas en Illinois
EPA Barack Obama, ayer con su mujer e hijas en Illinois

Obama formaliza su candidatura invocando a Abraham Lincoln

Invocando la memoria de Abraham Lincoln y bajo la entusiasta promesa de conectar con una nueva generación para superar divisiones políticas y transformar Estados Unidos, el senador afro-americano

P. RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON.
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Invocando la memoria de Abraham Lincoln y bajo la entusiasta promesa de conectar con una nueva generación para superar divisiones políticas y transformar Estados Unidos, el senador afro-americano Barack Obama formalizó ayer sus aspiraciones a hacerse con la nominación presidencial del Partido Demócrata, pulso en el que competirá entre otros con la candidata que inicialmente cuenta con mayor respaldo ante este competitivo proceso de primarias: Hillary Clinton.

Con un padre de Kenia y una madre de Kansas, más dos libros de sinceras memorias convertidas en «best-sellers», la figura carismática de Obama está generando un llamativo y electrificante entusiasmo. Mucho más evidente entre votantes blancos porque la comunidad negra no acaba de percibir como propio a este candidato presidencial nacido en Hawai, criado en Indonesia y educado en Harvard.

Irónicamente, una de las grandes ventajas de Obama sería su limitada experiencia en Washington, habiendo llegado al Senado federal hace tan sólo dos años. Una hoja casi en blanco que cada votante puede llenar con sus propias ilusiones. Además, su oposición frontal a la guerra de Irak es un apreciado atractivo entre algunos demócratas insatisfechos con la ambivalencia demostrada por la senadora Clinton.

«Sé que no he pasado mucho tiempo aprendiendo las maneras de Washington, pero he visto lo suficiente como para saber que deben cambiar», ha declarado recientemente.