Siddartha Dhar posa con un AK-47 y con su hijo
Siddartha Dhar posa con un AK-47 y con su hijo

El nuevo «Jihadi John», huido a Siria, quería un gobierno británico «regido por la sharia»

Polémica en Londres por la falta de control de un detenido seis veces por terrorismo

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

El pasado noviembre, un dron estadounidense acabó con Mohamed Emwazi, el verdugo británico de Daesh apodado Jihadi John. Pero los salafistas ya han creado un émulo para sus truculentos vídeos propagandísticos. Este domingo divulgaron una grabación en la que mataban a tiros en la nuca a cinco rehenes acusados de espiar para el Reino Unido. Un encapuchado de acento londinense disparaba uno de los tiros y amenazaba a Gran Bretaña y a Cameron, al estilo de Emwazi. En el vídeo también aparecía un niño inglés de seis años, vestido con el uniforme de combate de los islamistas. La policía británica cree que el nuevo «Jihadi John» es el londinense de origen indio Siddartha Dhar, de 32 años, que logró huir a Siria en libertad bajo fianza y tras un largo historial de sospechas de terrorismo.

El Partido Laborista ha criticado en el Parlamento la fuga de Dhar como «un serio fallo de seguridad». La ministra del Interior, Theresa May, escurrió el bulto y se negó a entrar en el tema, alegando que hay una investigación en curso. Pero lo ocurrido deja en muy mal lugar a la policía y la justicia inglesas. Una vez más, se ven también los límites de la absoluta tolerancia multicultural.

Siddartha Dhar, que se convirtió al islam hace diez años y adoptó el nombre de Abu Rumaysah, fue detenido junto a otros ocho hombres el 25 de septiembre de 2014, acusado de formar parte de la organización al-Muhajiroun, prohibida por apología y cooperación con el terrorismo. El 26 de septiembre quedó en libertad bajo fianza. Al no hallarse su pasaporte en el registro de ese día en su domicilio, se le pidió que lo entregase en el plazo de una semana. Pero al día siguiente, Dhar se subió en la estación londinense de Victoria en un autobús rumbo a París, con su mujer, embarazada, y sus cuatro hijos. De la capital de Francia saltó a Siria y se enroló en Estado Islámico.

Detenido seis veces

La policía solo se dirigió a él más de una semana después de su detención, el día 7 de noviembre, con una educada carta en la que le recordaba que no había entregado el pasaporte y le indicaban un teléfono donde los podía llamar. El juez se enteró de su desaparición el día 11.

Lo preocupante es que resultaba del dominio público que Dhar era un radical potencialmente peligroso. Había sido detenido seis veces en redadas relacionadas con terrorismo y en el momento de su fuga se encontraba en libertad bajo fianza. En la primavera de 2014, había sido entrevistado en un programa informativo dominical de la BBC para dar el punto de vista de un joven musulmán británico sobre la amenaza de Daesh. «Ahora que tenemos este califato puede que sea visto por musulmanes del mundo entero como una manera de implantar el Corán», declaró en el canal público, donde también dijo que le gustaría ver «un Gobierno inglés regido por la sharia», la rigorista ley islámica.

Había más indicios de su radicalización. Dhar, que vestía túnicas blancas y la clásica barba islamista, se cree que fue el mentor de uno de los dos asesinos que degollaron al soldado Lee Rigby en plenas calles del Sudeste de Londres en mayo de 2013. Tras aquel ataque, Dhar no tuvo reparo en elogiar al asesino, su amigo y discípulo.

El Arsenal y Nirvana

Su biografía repite la trayectoria vital de Emwazi: un niño de familia foránea, que parece haberse integrado bien en la sociedad inglesa, pero que se extravía en su primera juventud. Aunque su familia vive en el Este de Londres, estudió en un colegio del Norte de la ciudad. Sus compañeros evocan a un adolescente «apacible, sonriente y que no se metía en líos». Era poco religioso, hincha del Arsenal y admirador de Nirvana y Linkin Park, se ponía gomina en el pelo y se tomaba sus copas en las fiestas navideñas y en el festival hindú Diwali. Quería ser dentista. Se cree que su matrimonio con una joven convertida al islam fue clave en su deriva. Adoptó una piedad intransigente (incluso participó en manifestaciones en el Este de Londres contra el consumo y venta de alcohol) y se hizo adepto de las enseñanzas del predicador del odio Omar Bakri, que en un tiempo de rara tolerancia hacía apología pro Al Qaida en mezquitas del pleno Londres.

Tras llegar a Siria, Dhar divulgó una foto suya con un fusil AK-47 en una mano y su bebé en otra. Downing Street ha insinuado que podría lanzarse un ataque aéreo para intentar eliminarlo: «Buscaremos la acción que sea necesaria para proteger a la gente británica». En agosto, por orden de Cameron, el Reino Unido mató a dos salafistas ingleses en Siria, y en noviembre Estados Unidos hizo lo mismo con Emwazi.