Alfred Sirven

¿Un nuevo «eje» franco-alemán?

BERLÍN. E. J. B.
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La declaración de Alfred Sirvan ante la Justicia francesa podría aportar nuevos datos sobre posibles sobornos en la venta a Elf de la refinería Leuna y de la cadena de gasolineras Minol, en el proceso de privatización de empresas de la antigua Alemania oriental.

Desde hace años existen sospechas de irregularidades y la Fiscalía investiga desde el pasado verano al ex secretario de Estado Ludwig-Holger Pfahls y al empresario Dieter Holzer.

Los dos fueron importantes mediadores entre Elf, Thyssen (ambas sociedades formaron un consorcio para la compra) y la entidad pública encargada de la privatización de los bienes de la RDA. Acusaciones por ahora no demostradas valoran el posible soborno en unos 6.545 millones de pesetas.

André Guelfi, antiguo directivo de Elf, ha asegurado que parte de ese dinero fue a un partido político alemán y algunas investigaciones periodísticas han presentado algunos testimonios según los cuales Elf habría transferido fondos a la CDU de Helmut Kohl por indicación de Mitterrand, entonces presidente francés.

Kohl ha negado con insistencia este extremo y ha indicado que fue el normal interés de Mitterrand de que una firma francesa de la importancia de Elf pudiera contribuir a levantar la economía del Este de Alemania. El ex canciller siempre ha presentado como una gran suerte que alguien quisiera hacerse cargo de unas instalaciones obsoletas.