El presidente de Chile Ricardo Lagos juntoa al de Argentina Eduardo Duhalde en el transcurso de la Cumbre

Nueve presidentes clausuraron en Ecuador la II Cumbre Iberoamericana

Guayaquil (Ecuador), agencias
Actualizado:

    Nueve presidentes de la región clausuraron hoy en Guayaquil la II Cumbre Iberoamericana, en la que se constató una visión común de que sólo la integración puede ayudarles a superar las crisis actuales y avanzar en el desarrollo. Comprometidos en una alianza política, los gobernantes se reunieron desde el viernes en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil con

el único objetivo de forzar la integración física como uno de los mecanismos para procurar el desarrollo y encarar los retos de la

globalización.

    Los mandatarios de Argentina, Eduardo Duhalde; de Brasil,

Fernando Henrique Cardoso; Colombia, Andrés Pastrana; Chile, Ricardo Lagos; Guayana, Bharrat Jagdeo; Ecuador, Gustavo Noboa; Paraguay, Luis González Macchi; y Venezuela, Hugo Chávez, participaron en la Cumbre hasta su clausura. El peruano Alejandro Toledo anticipó anoche su retorno a Lima y los gobernantes de Surinam, Ronaldo Ronald Venetiaan, y Uruguay, Jorge Batlle, cancelaron su participación en el cónclave por asuntos internos en sus naciones.

    La Cumbre de Guayaquil también ha servido para afianzar la

presencia de dos naciones que tradicionalmente han estado apartadas

de las decisiones regionales, Surinam y Guayana, que ahora han

reforzado su compromiso de actuar de cara a la integración.

    Los gobernantes se han dado plazo hasta 2004, hasta la próxima

cumbre presidencial en Bolivia, para constatar los avances de lo que

han decidido en Guayaquil.

    Las perspectivas de progreso económico se basan en la integración

física que aparece en la Iniciativa de Integración de la Infraestructura Regional de América del Sur (IIRSA), adoptada hace dos años en la I Cumbre Sudamericana de Brasilia y conformada hasta ahora por más de 150 proyectos de interconexión viaria, energética, de transporte y telecomunicaciones.

    El presidente de Bolivia, Jorge Quiroga, fue claro en que la

integración es el único camino para afrontar los riesgos de la

política de globalización que impera en el mundo y que en el

continente se expresa en el Area de Libre Comercio de las Américas.

    Quiroga admitió el peligro de que en el ALCA puedan primar las

visiones protecciones de las naciones poderosas del continente, ante

lo cual para los sudamericanos es necesario negociar el proyecto con

fuerza, unidos e integrados.

    El presidente chileno, Ricardo Lagos, también coincide en que la

integración física es un imperativo regional, pero le preocupa la

financiación de los proyectos. Por eso es que los sudamericanos, al finalizar la Cumbre de Guayaquil, sobre todo han logrado que los organismos multilaterales de crédito ligados a la región (Banco Interamericano de Desarrollo y Corporación Andina de Fomento), comprometan sus esfuerzos para concretar los proyectos integradores.

    Lagos incluso propuso que la negociación de los proyectos de

integración regional con esos y otros organismos crediticios ya no

puede pasar por la consulta bilateral. Se trata, explicó, de que todo lo que pueda hacer un país en la negociación con los organismos en proyectos de interconexión con otras naciones de la región sea asumido como una negociación multilateral de toda Sudamérica y, por tanto, sujeta a otro tipo de tratamiento y preferencia.

    Comisiones integradoras del subcontinente seguirán trabajando

para vigilar el proceso de la mano del BID y la CAF, que se han

ofrecido para encaminar la búsqueda de los recursos financieros y de

inversión que actualmente no pueden salir de las arcas nacionales. El "Consenso de Guayaquil" recoge, además, la ratificación de la lucha contra las drogas, la corrupción y la defensa de mecanismos  como la ayuda oficial al desarrollo.

    También los dos bloques comerciales de la región, la Comunidad

Andina de Naciones (CAN) y el Mercado Común del Sur (Mercosur), han confirmado su decisión de concluir en este año un tratado de libre

comercio para encarar las negociaciones sobre el Acuerdo de Libre

Comercio de las Américas (ALCA