«No me considero totalmente libre; me advirtieron que si reincido, vuelvo»

El día que cumplía 64 años, el economista Óscar Espinosa Chepe recibió un regalo especial del régimen: una libertad condicionada

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MADRID. Nieto de gallegos pero nacido en Cienfuegos, el economista independiente Óscar Espinosa Chepe ha sido diplomático en Yugoslavia. Formaba parte del grupo de los 75 detenidos en la ola represiva de la primavera de 2003 y condenado a 20 años de prisión. En conversación telefónica desde su casa de La Habana, reiteró su intención de permanecer en la isla.

-¿Cuándo y bajo qué condiciones ha sido liberado?

-Fui liberado esta madrugada (por ayer). Me aplicaron una licencia extrapenal por problemas de salud, pero me advirtieron que si reincido, vuelvo.

-¿Cómo se encuentra?

-Contento, aunque con problemas hepáticos, pulmonares y cardiacos que debo atender. No me siento mal, mentiría si lo dijera. Pero tengo ese sable colgando -si reincido, vuelvo- por lo que no me considero totalmente libre.

-¿Fue torturado durante esos veinte meses en prisión?

-No he sido torturado físicamente, ni me han faltado al respeto. Pero he pasado más de un año en una celda solitaria, con la luz encendida las 24 horas, la ventana cerrada y sin televisión. Estuve en varias cárceles: Guantánamo, Santiago, Seguridad del Estado en La Habana y Combinado del Este.

-¿Cuál fue su delito?

-No he hecho nada, no he llamado al derrocamiento de ningún Gobierno. Sólo he escrito análisis económicos con mis criterios, pero de forma respetuosa y dialogante. Mi deber era alertar a la sociedad de los problemas que hay. En publicaciones de Estados Unidos, Alemania, Suecia o España exponía que el modelo económico cubano ha fracasado y hay que cambiarlo. Aunque tiene aspectos útiles en educación y salud pública, económicamente no es rentable. Yo no pido una transformación drástica, sino paulatina. Dije que el modelo centralista no funciona, y lo sigo pensando. Hoy la economía es más flexible, hay que dejar que el mercado juegue su papel. No defiendo tesis extremas. En China o Vietnam se están produciendo cambios hacia la liberación económica mientras en Cuba no se ha hecho nada. Al contrario, se ha reforzado la posición centralista.

-¿Cree que España ha sido clave en su liberación?

-No tengo elementos para contestar porque acabo de salir de la cárcel, pero no me extrañaría que sí por la importante incidencia que tiene en la sociedad cubana. Tanto este Gobierno como el anterior han sido muy solidarios conmigo. Tanto el Gobierno como la sociedad española, a los que agradezco el apoyo tan grande. Me causó una enorme satisfacción la carta firmada por intelectuales españoles, algunos de extrema izquierda y con una relación estrecha con el Gobierno cubano. No me considero comunista ni anticomunista. Sólo aspiro a una sociedad como la suya, con alternancia en el poder, donde cada uno tenga su espacio y a nadie le encarcelen por dar su opinión.

-¿Se quedará en Cuba?

-Llevo sólo unas horas en la calle. Tengo que ver cómo está la situación. No quiero irme, me considero tan cubano como el que más y quiero morirme en Cuba. No soy ningún mercenario, eso fue una gran mentira, una gran farsa. No coincido con la política de Estados Unidos respecto a Cuba y ellos lo saben perfectamente.