Mario Bravo, el nieto nº 119 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo
Mario Bravo, el nieto nº 119 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo - FM Renacer

Abuelas de la Plaza de Mayo dan con el nieto nº119

El hombre, de 38 años, se reencontrará hoy con su madre en Buenos Aires. «Es extremadamente emocionante», dice

MADRIDActualizado:

A sus 38 años, el nieto nº 119 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo está a punto de conocer a su madre biológica, quien tuvo a su hijo en cautiverio durante la dictadura argentina (1976-1983). Hoy se encontrará en Buenos Aires con su madre, que aún sigue viva y reside en Tucumán.

«Como ya ha trascendido en las redes sociales, felizmente otro hombre ha conocido la verdad sobre su origen y los invitamos compartir la feliz noticia con nosotros», anunció ayer la asociación en un breve comunicado en el que declinó dar detalles hasta la rueda de prensa, convocada para hoy.

Medios de comunicación argentinos identificaron al nieto recuperado como Mario Bravo y se hicieron eco de la entrevista del joven en la radio FM Renacer en la que anuncia que se verá con su madre en Buenos Aires en las próximas horas en Buenos Aires.

Hasta el momento «no se hallan registros de que se hayan encontrados hijos con su madre en estos casos de desapariciones forzadas durante la dictadura», explicó el hombre, empleado administrativo y padre de tres niños, aunque la agencia nacional de noticias jurídicas Infojus aclara que Bravo se convertirá en el sexto hijo que logra reencontrarse con su madre.

«He conversado en estos días con mi madre, que está rememorando momentos muy duros y me cuenta que recuperó la libertad después de dos años de cautivero, pero siempre amenazada para que mantuviera silencio sobre lo ocurrido», relató el hombre que está viviendo «emociones muy fuertes».

«Yo soy padre y no sé si aún tomo dimensión de todo esto que me está pasando. Mi madre biológica ya está en Buenos Aires y tiene una gran necesidad de verse conmigo», aseguró. «Es extremadamente emocionante», añadió en Cadena 3.

Su búsqueda comenzó en 2007 por medio de la asociación y según relató Bravo a la emisora de la localidad santafesina de Las Rosas, donde vive, pudo recuperar su identidad gracias al cotejo de sus datos genéticos con los de su madre. «Mañana (por hoy) sería un día muy especial. Desde el lunes en que hablamos por primera vez ella cuenta los segundos que faltan para vernos», comentó.

Cerca de 500 bebés fueron robados a sus padres por la dictadura, que hizo desaparecer a cerca de 30.000 personas.