Musavi afirma que la revolución iraní «ha fallado» y pide nuevas protestas
AP Familiares de varios soldados iraníes muertos en la guerra contra Irak, cuyos restos devolvió ayer el gobierno de Bagdad

Musavi afirma que la revolución iraní «ha fallado» y pide nuevas protestas

MIKEL AYESTARÁN | TEHERÁN
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Mir Husein Musavi tensa la cuerda. Tras varios meses de ataques directos al presidente Mahmoud Ahmadineyad y críticas abiertas al sistema judicial por detener y ejecutar a manifestantes, el líder opositor iraní criticó en su último mensaje a la mismísima revolución que él ayudo a crear y que estos días cumple su XXI aniversario.

Siempre a través de su página web, el ex primer ministro y mano derecha del Imán Jomeini en los años ochenta mostró su desencanto con un sistema «que ha fallado en su intento de erradicar las raíces de la tiranía y la dictadura de la era del Shá».

Medio año después de las polémicas elecciones en las que resultó reelegido Mahmoud Ahmadineyad, y a las puertas del esperado 11 de febrero, día en el que se conmemora el triunfo de la revolución, Musavi cruzó la línea roja al afirmar que «no creo que la revolución haya logrado sus objetivos».

Una declaración de principios que ahonda en la crisis interna que sufre el país y que se volverá a plasmar en las calles de las principales ciudades del país durante la celebración del Día Nacional. Mir Husein Musavi pide «que no se detenga la lucha pacífica del movimiento verde hasta que los derechos de los ciudadanos sean respetados» y para ello anima a sus seguidores a que vuelvan a manifestarse.

En el corredor de la muerte

Pero la lucha resulta cada vez más dura en Irán. En las últimas protestas de diciembre murieron ocho manifestantes en los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, entre ellos un sobrino del propio Musavi, y hubo cientos de detenidos.

Las autoridades han ejecutado a dos jóvenes opositores bajo la acusación de «enemigos de Dios», otros nueve esperan en el corredor de la muerte y «serán ahorcados pronto», declaró el funcionario de Justicia Ebrahim Raisi a la agencia Fars, «por sus vínculos con grupos anti revolucionarios».

Los dos iraníes volverán a verse las caras el próximo día once. Mir Husein Musavi y Mehdi Kerrubi, los candidatos reformistas derrotados en las urnas, piden a su gente que salga a las calles para mostrar su rechazo al actual gobierno.

Por otro lado, los fieles al sistema tienen una cita con la historia de la república islámica ya que «la presencia de millones de personas lanzará una sacudida política de grado ocho contra los enemigos de la revolución», declaró a la cadena PressTV el Jefe del Estado Mayor Conjunto, General Gholam-Ali Rashid.

Dos mentalidades diferentes en un país que Estados Unidos califica de «amenaza», y por ello ha ordenado desplegar ocho baterías de misiles en países del Golfo Pérsico.

El presidente del Parlamento, Alí Lariyani, criticó duramente el movimiento norteamericano que calificó de «treta para aumentar su presencia militar en la región». Los responsables iraníes de Defensa también llamaron a los países del Golfo al «establecimiento de un sistema de seguridad colectivo».