78 muertos y más de un centenar de heridos al estrellarse un caza ucraniano en un vuelo de exhibición

KIEV. AGENCIAS
Actualizado:

Un festival aéreo en ciudad de Lvov, en el oeste de Ucrania, terminó hoy en un infierno cuando un avión caza que efectuaba un vuelo de exhibición se precipitó contra un campo atestado de público y mató a al menos 78 personas.

Unas diez mil personas se habían congregado esta mañana en el aeródromo "Skiniliv", en las afueras de Lvov, para presenciar figuras de alto pilotaje con motivo del sexagésimo aniversario del 14 Cuerpo del Aire de las Fuerzas Aéreas de Ucrania.

El programa del festival aéreo incluía vuelos de exhibición de aviones de combate, avionetas y planeadores, así como saltos con paracaídas.

Sobre las 12.50 horas locales (09.50 GMT), un caza Su-27 que efectuaba una figura de alto pilotaje a muy escasa altura se inclinó hacia un costado, una de sus alas rozó la pista y rodó convertido en una bola de fuego hacia donde se encontraban los espectadores.

En su dantesco recorrido por tierra, el avión dejó un reguero de víctimas: al menos 78 muertos y más de un centenar de heridos, muchos de ellos graves, por lo que se teme que el número de fallecidos aumente en las próximas horas.

Varias decenas de personas se encuentran en unidades de cuidados intensivos de los hospitales de Lvov, según fuentes del Estado Mayor

de las Fuerzas Aéreas Ucranianas.

Los restos en llamas del Su-27, un caza de cuarta generación, dañaron varios aviones que se encontraban en el campo para su exhibición al público.

Más de veinte ambulancias llegaron al aeródromo "Skiniliv" para recoger a los heridos, que también fueron evacuados por helicópteros a diversos centros hospitalarios de la provincia de Lvov.

Los dos pilotos del Su-27 que causó la tragedia, los coroneles Volodimir Toponar y Yuri Yegórov, consiguieron accionar sus sillones eyectables y salieron con vida del accidente, informó el vicesecretario de Situaciones de Emergencia, Grigori Marchenko. Fuentes del Ministerio de Defensa ucraniano calificaron a Toponar y Yegórov como aviadores de primera clase, con gran experiencia en la ejecución de figuras de alto pilotaje.

Una fuente del 14 Cuerpo del Aire dijo que la causa del accidente fue un fallo de los motores del Su-27, aunque según los primeros informes el caza, que realizaba evoluciones a muy poca altura, rozó un árbol o un avión que se encontraba sobre la pista del aeródromo. "Es muy prematuro sacar conclusiones sobre las causas de lo ocurrido", declaró un portavoz del Ministerio de Defensa, quien recalcó que de ello debe ocuparse la comisión gubernamental que encabeza el secretario de Seguridad y Defensa Nacional, Yevgueni Marchuk.

El Gobierno ucraniano destinó de su presupuesto de reserva la suma de 120 millones de grivnas, poco más de 20 millones de dólares, para prestar asistencia a los familiares de las víctimas.

Tras ser informado de la magnitud del desastre, el presidente de Ucrania, Leonid Kuchma, que se encontraba descansando en la península de Crimea, suspendió sus vacaciones y viajó de urgencia para personarse en el lugar del accidente. El avión de Kuchma aterrizó en el mismo aeródromo "Skiniliv", a unos 150 metros de donde se había producido la catástrofe.

El presidente ucraniano recibió un mensaje de condolencias de su homólogo ruso, Vladímir Putin. "Estoy profundamente conmovido por la noticia de la tragedia de Lvov. Le pido que transmita mis sentidas condolencias a los familiares de las víctimas", le manifestó el jefe del Kremlin.