Socorristas a la espera de refugiados en una playa de la isla griega de Lesbos
Socorristas a la espera de refugiados en una playa de la isla griega de Lesbos - REUTERS

Las muertes de refugiados en el Egeo siguen tras el acuerdo entre Turquía y la UE

Al menos 19 personas han perdido la vida tratando de llegar a Grecia durante los últimos días

EstambulActualizado:

Los cerca de 3.000 millones de euros de la Unión Europea no consiguen evitar que sigan muriendo personas tratando de llegar a las costas griegas desde Turquía. 12 personas han perdido la vida en las últimas horas después de que dos embarcaciones naufragaran antes de llegar a la isla helena de Farmakonisi.

Alrededor de las cuatro de la mañana, una barcaza de madera que había partido, según parece, de la provincia turca de Aydin, se hundía con 50 personas a bordo. Agentes de la Guardia Costera griega han conseguido rescatar a 26 de ellas, mientras que 13 continúan desaparecidas. Entre los 11 muertos de este naufragio había cinco niños y dos mujeres.

Poco antes de esta tragedia, las patrulleras turcas hallaban el cadáver de un bebé de seis meses, que se había ahogado después de que su barco, también en dirección a Farmakonisi, se hundiera alrededor de las diez de la noche. 18 personas de esta embarcación fueron rescatadas.

A pesar de en noviembre se redujo el número de refugiados que llegaron a la isla griega de Lesbos, la principal puerta de entrada, el goteo de muertes no se detiene. En invierno se reduce la frecuencia de los viajes, pero las condiciones climáticas dificultan aún más el ya de por sí peligroso viaje a través de las aguas del Egeo.

Además, hace poco más de una semana Turquía y la Unión Europea firmaban un acuerdo por el que el primero se comprometía a controlar y restringir el flujo de personas que de forma ilegal tratan de alcanzar el territorio europeo de Grecia. A cambio, Bruselas ofrece ayudas de hasta 3.000 millones de euros, así como liberalizar los visados de los ciudadanos turcos y agilizar el proceso de entrada del país euroasiático en la Unión Europea.

En los días posteriores a la firma del pacto, las fuerzas de seguridad turcas interceptaban a cerca de 3.000 refugiados, la mayoría en la provincia Çanakkale, en la costa oeste del país, que estaban a punto de lanzarse al mar hacia Europa.

«Si Turquía realmente quisiera, yo creo que sí se puede patrullar eficazmente toda la frontera», explica a ABC Ayhan Kaya, profesor de la Universidad Bilgi de Estambul y experto en Europa y migraciones. «Pero la pregunta que hay que hacerse es si estas medidas de seguridad pueden prevenir que esta gente se arriesgue a perder la vida tratando de llegar a Europa. Yo no creo que puedan», añade.

Para el académico, la solución pasa por «movilizar» a las administraciones locales para que se «interesen en la integración de los refugiados en el mercado laboral, el sector de la vivienda, la sanidad y la educación».

La de Farmakonisi no es la única tragedia reciente. Hasta siete niños han muerto durante los últimos días en otros dos naufragios que se han producido cerca de la provincia de Izmir, otra de las zonas más utilizadas por refugiados e inmigrantes para partir de Turquía.

Grecia desaloja la frontera con Macedonia

Ya en territorios europeo, unos 400 policías antidisturbios griegos han comenzado hoy a desalojar a cientos de inmigrantes que llevaban semanas acampados en la frontera turco-macedonia de Idomeni.

Macedonia solo permite el paso a sirios, iraquíes y afganos, por lo que miles de personas se habían quedado bloqueadas y habían decidido acampar en el área. Estas personas, en su mayoría, proceden de Pakistán, Marruecos e Irán.

A pesar de que se ha restringido la presencia de periodistas y fotógrafos, según informa la agencia EFE, haciendo referencia a medios locales, el desalojo se está produciendo sin violencia ni gases lacrimógenos.