EPA  El equipo de rescate observa el teleférico caído y los cadáveres cubiertos

Mueren nueve alemanes al desplomarse un teleférico en Austria

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ANTONIO SÁNCHEZ SOLÍS

CORRESPONSAL

VIENA. La mala suerte y la casualidad se aunaron ayer en la estación alpina de Sölden, en el Tirol austriaco, causando la muerte de nueve personas, entre ellas seis niños, y heridas graves a otras siete. Mala suerte que provocó que un helicóptero que transportaba material de construcción perdiera un cubo de hormigón de 750 kilos de peso.

La casualidad quiso que el bloque chocara 200 metros más abajo, justo contra una cabina de teleférico, que se desprendió de su anclaje y cayó 15 metros al vacío con cinco personas dentro, de las que tres fallecieron. Además, el brutal impacto provocó que otras dos barquillas perdieran el control y comenzaran a balancearse violentamente. En una de ellas, seis de sus ocho ocupantes murieron al ser arrojados a través de las ventanas, mientras que en la otra resultó herido uno de los viajeros.

Aunque la identidad de las víctimas no fue revelada, la televisión estatal ORF confirmó que todos los fallecidos eran alemanes, miembros de la Asociación Alpina Alemana, que se encontraban de vacaciones en la zona y subían hacia el glaciar de Sölden. Tras el accidente, las autoridades desplegaron un dispositivo de rescate para auxiliar a otras 19 personas que ocupaban otras tres cabinas y que tuvieron que ser evacuadas en helicóptero, ya que el teleférico quedó fuera de funcionamiento. En noviembre, el mismo teleférico sufrió una avería sin víctimas.