Mueller acusó al fiscal general de Trump de distorsionar sus conclusiones sobre la trama rusa

Donald Trump lo celebró con un mensaje de «Game over», «el juego se ha acabado»

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

Cuando el fiscal general, William Barr, publicó el informe completo -aunque con muchas partes tachadas- del fiscal especial Robert Mueller sobre la trama rusa, Donald Trump lo celebró con un mensaje de «Game over», «el juego se ha acabado». El paso de las semanas, sin embargo, se empeñan en demostrar que la realidad es muy diferente.

Ayer, el fiscal general compareció ante el Senado de EE.UU. en medio de revelaciones explosivas sobre su papel en el cierre del informe Mueller sobre la supuesta coordinación de la campaña de Trump con Rusia y sobre la supuesta obstrucción a la justicia del presidente. En la víspera, varios medios estadounidenses publicaban una carta en la que Mueller se quejaba del tratamiento dado por Barr a su informe.

Una vez que Mueller cerró la investigación, Barr envió al Congreso y a la opinión pública un documento en el que resumía las principales conclusiones del informe y determinaba que no había delito en ninguno de los dos aspectos que trataba la investigación, a pesar de que el fiscal especial aseguró que, ante las pruebas examinadas, no podía «exonerar» al presidente en obstrucción a la justicia.

En esa carta, Mueller protestaba que el resumen «no reflejó con exactitud el contexto, la naturaleza y la substancia del trabajo y de las conclusiones» de su investigación. Por ello, continuó, «ahora hay confusión pública sobre aspectos críticos» de la investigación lo que amenaza a perjudicar uno de los principales objetivos de su nombramiento: «Dar seguridad a la sociedad sobre el resultado de la investigación». Mueller también mostró a Barr su preocupación por la confusión sobre su informe en una llamada telefónica posterior.

La comparecencia de Barr ayer en el Senado fue agitada, entre críticas de los legisladores demócratas y llamamientos de los republicanos a que investigue irregularidades en el origen de la trama rusa. La demócrata Mazie Hirono le acusó de haberse convertido en «el abogado del presidente», mientras que Corey Booker denunció que había «limpiado y normalizado» las mentiras del presidente.

Barr se defendió de las acusaciones, insistió en que Trump había sido «acusado falsamente» de coordinarse con Rusia y exigió a los legisladores que dejen de «usar los procedimientos criminales como un arma política».