Moratinos, de visita en Georgia en su época de ministro
Moratinos, de visita en Georgia en su época de ministro - EFE

Moratinos: «Hay que trabajar por la paz con Assad»

El exministro español aboga por que Europa acepte que el presidente sirio no va caer y comience a negociar

GinebraActualizado:

La Unión Europea comenzó tras la Segunda Guerra como una asociación económica para asegurar la prosperidad común y reducir así las posibilidades de conflicto. Sin embargo, a medida que ha evolucionado la situación europea y global, ha ido adquiriendo mayores competencias. Pero no siempre al ritmo más adecuado. Esto es lo que ayer denunciaba el exministro español de Exteriores Miguel Ángel Moratinos: «Europa debería de tener la capacidad de influencia suficiente para sentar en la mesa de negociación a los implicados en el conflicto sirio, que dura ya más de cinco años».

Para el ex enviado especial de la Unión Europea para Oriente Medio el error fundamental de esta crisis no fue otro que querer dejar de lado al actual presidente de Siria: «No considerar a Bachar al Asad desde el principio fue un error. Decir que tenía que irse era un brindis al sol. Se optó por la intervención militar, por la confrontación y la guerra». Los resultados de esa falta de consideración son un país destrozado, más de 300.000 muertos y doce millones de desplazados.

Negociar

Pasado un lustro, Europa ve el resultado de haber intentado dar de lado a un conflicto que, aunque separado por el mar Mediterráneo, afecta al mundo entero. «La única que no aparece y no se le toma en serio es a Europa, y es la primera afectada por la crisis de los refugiados, por los atentados y por todas las consecuencias de la inestabilidad siria», añadió en un encuentro con periodistas en Ginebra, antes del concierto por los Derechos Humanos que organiza la fundación que preside. «Pero no es la única. Incluso latinoamérica tiene algo que decir en esta guerra. Allí también hay muchas comunidades de palestinos e iraníes que huyen de esa guerra», añade.

Pasado un lustro, Moratinos pide a las partes que se sienten a negociar para poner en el centro al pueblo sirio, dejando de lado a Bachar al Asad. «A Bachar quien lo tiene que juzgar es su pueblo y la Historia. El resto lo que tiene que hacer es negociar para acabar con esta guerra civil», concluyó.