La investigadora francoiraní, Fariba Adelkhah,
La investigadora francoiraní, Fariba Adelkhah, - EFE

Misteriosa detención en Teherán de una reputada investigadora francoiraní

La Guardia Revolucionaria iraní intentaría «presionar» a París para conseguir algún tipo de mediación o intervención en la crisis que enfrenta a Irán con EE.UU.

Corresponsal en ParísActualizado:

Diciéndose «preocupado», Emmanuel Macron ha pedido «explicaciones» a Teherán por la detención, hace semanas, de la investigadora francoiraní Fariba Adelkhah (Teherán, 1959), arrestada en su domicilio de la capital de Irán por los servicios de información y seguridad de los Guardianes de la Revolución, policía política del régimen islámico.

A las pocas horas de confirmarse la detención, sin explicación ni razón conocida, el presidente Macron reaccionó con mucha precaución, pidiendo «explicaciones» que el régimen iraní no había dado dos días más tarde. Fariba Adelkhah cursó sus estudios universitarios en Francia, entre Estrasburgo y París, a partir de 1979. Once años más tarde, su tesis doctoral se tituló «Una aproximación antropológica del Irán post revolucionario. El caso de las mujeres islámicas».

Siguió una larga carrera, a caballo entre Teherán y París, donde, a partir de 2004, fue nombrada directora de investigaciones en la Fundación nacional de ciencias políticas. Es autora de numerosos estudios especializados y de varias traducciones al francés de poesía mística persa. Coincidiendo con la Fiesta Nacional francesa, varios medios iraníes en el destierro dieron la noticia de la detención de Adelkhah, en su domicilio de Teherán, en una fecha todavía mal precisada, entre primeros de junio y primeros de julio. La noticia de la detención sería finalmente confirmada, en Teherán, sin explicaciones de ningún tipo.

«Víctima colateral» de las tensiones

Según varios especialistas franceses, que intentan «comprender» y «explicar» la detención de Fariba Adelhahah, el régimen islámico iraní suele considerar «espías» a los investigadores extranjeros que se atreven a trabajar en Teherán. Cuando se trata de personalidades con doble nacionalidad, como es el caso de Fariba Adelkhah, las sospechas pueden agravarse.

Según otros especialistas, la investigadora francoiraní sería una «víctima colateral» del «poco peso» de Francia y los aliados europeos en el contencioso inflamable entre Teherán y Washington. La policía política iraní intentaría «presionar» a París para conseguir algún tipo de mediación o intervención en la crisis que enfrenta a Irán con los EE.UU., sin que los aliados europeos consigan «imponer» alguna fórmula de «entendimiento» aparentemente lejana.