Eddie Gallagher
Eddie Gallagher - REUTERS

El misterio de qué soldado mató a un iraquí de 12 años

Un médico conmociona a EE.UU. al admitir que asfixió a un adolescente islamista en el juicio a un suboficial acusado del mismo homicidio

Corresponsal en WashingtonActualizado:

El juicio a un soldado de élite sobre quien sobrevuela la sospecha de abusos contra civiles en el campo de batalla ha cautivado y dividido a Estados Unidos y acaba de dar un giro sorprendente cuando otro uniformado, un médico, ha admitido el homicidio de un adolescente iraquí alegando que lo hizo por misericordia.

El jueves testificó ante el jurado del consejo de guerra el soldado Corey Scott, quien afirmó que vio al suboficial Eddie Gallagher, que está siendo juzgado por homicidio y otros delitos, acuchillar a un supuesto islamista de 12 años en el cuello y que, ante la certeza de que iba a morir, bloqueó el orificio por el que respiraba tras ser entubado.

Este testimonio ha conmocionado a las fuerzas armadas, que asisten con preocupación a una serie de consejos de guerra por homicidios y otros abusos en Irak y Afganistán. Hasta el presidente Donald Trump se ha pronunciado diciendo que tiene intención de indultar a soldados norteamericanos que sean condenados por abusos, ya que la mayoría son «héroes».

A Gallagher, de 39 años, se le juzga por un homicidio en Mosul el 3 de mayo de 2017. Tras un ataque aéreo en Mosul, él y otros miembros del grupo de élite Navy SEAL capturaron a un chaval de unos 12 años que creían que militaba en Daesh. Mientras era tratado de una herida en la pierna e insuficiencia pulmonar, Gallagher, según varios testigos, lo capturó, lo acuchilló en el cuello y se hizo fotos con él.

Estos detalles han ido surgiendo desde que comenzó el juicio el martes y los han ido recogiendo las agencias Reuters y AP, entre otras. La gran sorpresa llegó con el testimonio del médico Scott, quien según el medio especializado Navy Times dijo en su interrogatorio, bajo juramento y a puerta cerrada: «Supuse que iba a morir de todos modos, y decidí salvarle de lo que seguro que le iba a pasar».

Scott testificó bajo la promesa de la fiscalía militar de que tiene inmunidad por sus acciones en Irak. Otros compañeros de batallón le acusaron después de mentir para intentar exonerar a Gallagher. Este ha sido acusado de otros abusos como el intento de asesinato de una niña y un anciano. Según varios testigos se jactó de matar al menos tres personas al día en Irak.

La fiscalía, de momento, no retirará los cargos contra Gallagher, a pesar de las protestas de sus abogados y su familia. Trump no ha ocultado su simpatía por el soldado juzgado, y el 30 de mayo se jactó de haberle trasladado a una celda con más comodidades de las que había tenido hasta entonces. «Este caso debe fallarse rápido», dijo el presidente, en una injerencia sin precedentes sobre la justicia militar.

Días antes, el presidente había dicho en declaraciones a los medios que «algunos de esos soldados [juzgados] han luchado muy duro durante mucho tiempo. Les hemos enseñado a ser grandes luchadores y cuando luchan los tratamos de una forma muy injusta».