El canciller ecuatoriano ayer durante la entrevista
El canciller ecuatoriano ayer durante la entrevista - Isabel Permuy

Ministro de Exteriores de Ecuador: «La represión del Estado en Nicaragua ha sido excesiva»

El Gobierno de Lenín Moreno insiste en la obligación de Correa de defender su inocencia ante la Justicia

MadridActualizado:

En vísperas de la visita oficial del presidente de Ecuador Lenín Moreno a España, donde mantendrá encuentros con el Rey Felipe VI y, posteriormente, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez –para firmar acuerdos en materia de seguridad e inversión económica–, el ministro de Exteriores de Ecuador, José Valencia, abordó ayer con ABC algunos de los asuntos más políticos de la agenda de su país.

—Recientemente, el Tribunal de Justicia de Ecuador ratificó la orden de prisión preventiva contra el expresidente Rafael Correa. ¿Cómo trata la Cancillería este asunto?

—La Corte Nacional emitió una medida preventiva contra el expresidente a fin de que se presente ante la Justicia y presente su versión de los hechos, dentro del juicio que se sigue contra Rafael Correa por presunto secuestro y asociación ilícita. Correa tenía que asistir a la cita con la Corte y no lo hizo, por lo que ahora el Ejecutivo Nacional está a completa disposición de la jueza por mandato legal.

—Pero Correa ha negado todas las acusaciones sobre el caso del secuestro del exlegislador Balda...

—Eso lo tiene que determinar la Justicia. Ellos son los que tendrán que investigar si hay o no lugar a esas acusaciones. El Ejecutivo no interfiere en el proceso judicial, a diferencia de lo que ocurría en el pasado.

—En la visita del presidente Lenín Moreno a Londres no se abordó el caso de Julian Assange. Había rumores de que se le iba a retirar el asilo en la Embajada de Ecuador y sería entregado a las autoridades británicas...

—Sobre ese asunto Ecuador ha sido muy claro. Es un tema que se debe tratar en el marco del derecho internacional con las tres partes: el gobierno británico, el ecuatoriano y los abogados de Assange. La solicitud de asilo que fue acordada en su momento tiene que encontrar una solución porque no puede estar en un asilo eterno. Pero es difícil predecir cuánto tiempo puede llevar una respuesta.

—Hace meses Moreno autorizó silenciar las comunicaciones de Assange con el exterior, cuando el fundador de WikiLeaks publicó comentarios sobre el separatismo catalán, ¿Es eso censura?

—En absoluto, Ecuador le concedió asilo a Assange sobre la base de acuerdos para ser protegido por nuestro país dentro de la sede diplomática. Estas convenciones determinan que el asilado no puede hacer pronunciamientos de orden político o que pongan en riesgo la relación del país anfitrión con terceros (España).

—En el encuentro que mantendrá hoy Lenín Moreno con Pedro Sánchez suscribirá convenios para la lucha contra el narcotráfico y la seguridad de la frontera norte. ¿Se avecina una nueva era?

—España nos brindará asistencia en materia de seguridad para la frontera norte con Colombia. Tenemos una frontera que se ha tornado cada vez más compleja por el incremento de actividades de organizaciones criminales trasnacionales en ambos territorios.

—Con respecto a sus vecinos de Latinoamérica, ¿cómo está la relación de Ecuador con el presidente Nicolás Maduro ?

—Es una relación que se ha convertido en sincera. Nuestro Gobierno ha manifestado a Caracas sus puntos de vista sobre las libertades en el país. Vemos con gran preocupación la crisis humanitaria, que ha desencadenado la salida masiva de venezolanos por la frontera.

—¿Cómo calificaría la actuación de la OEA ante la crisis de Venezuela y Nicaragua?

—Ha sido una actuación desigual. En Venezuela la OEA pudo haber sido más activa al promover un diálogo político efectivo de una manera más rápida. En cambio con Nicaragua, la Organización abordó tempranamente la crisis y tuvo mayor iniciativa para el diálogo. De hecho, al principio actuó con el apoyo del propio gobierno nicaragüense.

—¿La crisis en Nicaragua es un espejo de lo que vivió Venezuela?

—Son situaciones diferentes, en el caso de Nicaragua la represión del Estado ha sido desmedida, algo que se sustenta en las evaluaciones que ha hecho la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Nuestro Gobierno ha pedido que cese la represión y las violaciones de los derechos humanos.