Miembros del Gabinete de May amenazan con dimitir por discrepancias con la próxima votación del Brexit

Según «The Telegraph», han amenazado a la «premier» con dimitir si los obliga a votar en contra de una medida que, supuestamente, incluirán los diputados el lunes que viene para descartar esta idea

Corresponsal en LondresActualizado:

Theresa May está tratando de descifrar el rompecabezas del Brexit y, mientras, tratar de sacudirse las presiones de las dos facciones de su partido para que se decida por las estrategias que estas siguen. La primera ministra británica negó ayer al líder de la oposición la petición para que descarte la opción del no acuerdo. May explicó que eso sería «imposible bajo los términos del artículo 50 del Tratado de Lisboa». Pues esto se le podría volver en contra a la «premier», ya que varios de los miembros de su gabinete, según «The Telegraph», han amenazado a May con dimitir si el Gobierno los obliga a votar en contra de una medida que, supuestamente, incluirán los diputados el lunes que viene para descartar esta idea.

Hasta 20 de ellos, acorde a este periódico, estarían dispuestos a renunciar. Una delegación de cinco de ellos habría visitado a la «premier» y en Downing Street habían revelado que no serían los únicos.

La disputa estalla tras conocerse, ayer, que el ministro de economía Philip Hammond, mediante una grabación filtrada a este mismo diario, asegurase a los líderes empresariales que la «sombra del no acuerdo se disiparía» este lunes.

La conducta del ministro habría sido reprochada por el Gabinete. El equipo de May se encuentra dividido en este aspecto y, mientras, unos piden que el Ejecutivo abandone completamente esta idea, otros aseguran que eso iría en contra de los intereses de Reino Unido ya que mermaría la capacidad de negociación con Bruselas.

Lo que está claro es que a 70 días de que se produzca el Brexit, May no parece muy decidida a sobrepasar las líneas rojas que se marcó con su anterior plan, enterrado por el Parlamento, y en su nueva propuesta que presentará el lunes puede que no haya los cambios necesarios para que los diputados cambien de opinión. Desde Downing Street hablan de «principios» elementales que la «premier» no piensa modificar y que incluyen la negativa a permanecer en una unión aduanera y el rechazo frontal a un segundo referéndum. La primera de ellas, además, es la gran causante ahora de la división entre los más euroescépticos «tories» y los proeuropeos conservadores. Algo que, si May no trata de forma cuidadosa, podría romper el partido.

En las últimas horas se viene rumoreando con que May podría apostar por un modelo parecido al que Canadá tiene que con la UE, pero los medios de comunicación siguen sin descartar el modelo noruego. Ambos tienen en común una cosa irrechazable para aquellos con los que se ha reunido May estos días a la hora de tratar de aunar posturas en torno a un mismo patrón, una fecha límite para esa “salvaguarda” de la frontera irlandesa que hace imposible por ahora que se apruebe cualquier acuerdo.