AP  Una mujer empuja una silla de ruedas a través de las calles de Lucerna (Suiza) anegadas por las inundaciones

Un mermado Gerhard Schröder intenta «pescar» en las inundaciones bávaras

Baviera despliega fuerzas para contener la crecida del Danubio, el Isar y el Inn y los políticos toman posiciones ante la que ya se ve como la peor inundación sufrida

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Las aguas rozan ya la marca histórica de las «inundaciones del siglo» que afectaron a Alemania en el también electoral año 1999

RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL

BERLÍN. Las catástrofes parecen haber perdido su inocencia y son armas arrojadizas en tiempo de elecciones. El premier bávaro coordinaba las operaciones en las zonas afectadas y el canciller, que se sumerge en las encuestas, irrumpía ofreciendo ayudas «por encima de consideraciones políticas pues la gente es lo que cuenta».

Policía, ejército y fuerzas de rescate evacuaban ayer zonas al sur de Múnich y hacia los Alpes mientras ciudades como Ulm, Augsburgo, Ingolstadt, Regensburg y Passau, levantaban diques. Ya se registran 9 muertos en la región alpina y las aguas rozan la marca histórica de la inundación de 1999. Por su parte, las autoridades en Alta Austria alertaban de que el Danubio se desbordaría en las próximas horas a la altura de la ciudad de Linz.

Remiten las precipitaciones

La situación en las regiones alpinas anegadas, tanto en Suiza, como Austria y Alemania parecía apaciguarse con la remisión de las precipitaciones. Más abajo del curso, sin embargo, Baviera mantenía el estado de alerta en nueve distritos de Alta Baviera y Palatinado mientras los trabajos de contención y desescombro se mantenían en el sur. En Moosburg, sobre el Isar, se vivía la situación de mayor riesgo de la región, según las autoridades locales. En Múnich se clausuró el acceso a dos exposiciones del Museo Alemán, pues las aguas del Isar llegaron a penetrar las instalaciones, pero la autopista a Stuttgart se reabría 24 horas después de cortar el acceso a Augsburgo.

En un contexto de crisis y debilidad por el catastrofismo, los políticos parecen descubrir a 25 días de las elecciones un nuevo acicate electoral. El canciller se preguntaba si Baviera -bajo gobierno democristiano- habría prevenido lo suficiente. Michael Müller, vicepresidente del grupo parlamentario socialdemócrata, disparaba contra la mayoría CDU/CSU y los liberales del FDP por la «desactivación de las leyes aprobadas por el gobierno».

Electoralismo

Pero el portavoz de Medio Ambiente del grupo CDU/CSU, Peter Paziorek, reaccionaba indignado considerando «inaceptable que se intente hacer electoralismo sobre las espaldas de los afectados». Gerda Hasselfeld, vicepresidenta del grupo democristiano y posible futura ministra de Medio Ambiente, denunciaba «el intento de SPD y Verdes de abusar para su provecho de la situación que sufre Baviera» y calificó la «visible maniobra» como «fracasada desde el principio».

El canciller Schröder prometió ayudas federales y de Bruselas mientras se enteraba de que su mano derecha electoral, y presidente del SPD, Franz Müntefering, sufría un colapso durante un mitin en Homburg (Sarre) y tenía que ser internado.

En la capital helvética, Berna, 300 vecinos eran evacuados de sus casas por las crecidas en los márgenes del río y por los desprendimientos alpinos, que han anegado valles enteros, cortado carreteras y ferrocarriles y se han llevado la vida de media docena de personas. Los desplomes mataron también a dos bomberos en la región bearnesa y otro más en el Tirol austríaco. En Innsbruck los puentes están cortados, mientras en los Grisones una mujer fue arrastrada por una corriente y dos personas permanecen desaparecidas. La jefa del servicio austríaco de emergencias, Doris Ita, decía sin embargo que la situación tiende a mejorar.