Angela Merkel, al comienzo de la reunión de la CDU en su sede en Berlín
Angela Merkel, al comienzo de la reunión de la CDU en su sede en Berlín - EFE

Merkel parte hacia Bruselas rechazando concesiones de última hora

En la declaración de gobierno ante el pleno del parlamento alemán, la canciller recabó apoyo para la posición de negociación dura que mantendrá esta tarde en Bruselas

Corresponsal en BerlínActualizado:

Merkel ha tratado de dejar el Brexit tan en segundo plano como era posible. «Business as usual». En su declaración de gobierno ante el pleno del parlamento alemán, en la que recababa apoyo para la posición de negociación dura que mantendrá esta tarde en Bruselas, la canciller alemana se ha entretenido en un ejercicio de pavoneo, presentando a Alemania como número uno mundial en innovación, según el ranking recién publicado por el FMI, y tirando de datos de éxito económico que sugieren lo equivocado de la decisión de Reino Unido. Solo después de un largo preámbulo ha defendido ante los diputados alemanes una posición de negociación dura y sin concesiones de última hora. Cabe suponer que en su declaración hay un porcentaje de estrategia negociadora, que no vende baratos los compromisos, pero sí ha sido muy clara al mantener que «siempre habrá diferencia entre ser miembro o no ser miembro de la UE». «El gobierno alemán tiene todavía esperanza de que se produzca un acuerdo», ha dicho, «pero hace ya tiempo que se prepara para un Brexit no regulado».

El Gobierno alemán, en efecto, se está preparando para el caso de que finalmente Reino Unido abandone la Unión Europea sin haber alcanzado un acuerdo con las instituciones comunitarias. Varios proyectos de ley necesarios para el caso de que se produzca este escenario han sido tratados precisamente en el Consejo de Ministros celebrado esta mañana, según el secretario de Estado para asuntos europeos, Michael Roth. «No debemos cerrar los ojos ante la situación en la que estamos, en la que nada se puede descartar», justificaba. Aunque Berlín no informa sobre el contenido de esos proyectos legislativos, sugiere que volver a regular el derecho de residencia de los ciudadanos británicos en territorio comunitario sería uno de los asuntos prioritarios. «No se esperan grandes decisiones», deslizaban fuentes cercanas al Gobierno alemán tras la reunión de los ministros de hoy.

Fuentes de la CDU afirman que la canciller alemana se ha referido a la negociación del Brexit en reuniones internas como a «la cuadratura del círculo». Quienes trabajan con ella afirman que sigue convencida de que «queremos un Brexit ordenado, pero no a cualquier precio» y de que «no podemos dejar que destruyan nuestro mercado común». En su declaración de gobierno ha reconocido que la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte ha sido uno de los asuntos centrales en la última fase de negociaciones y que «en ese punto no hay acuerdo». «No se trata solamente de la integridad de nuestro mercado común, sino del acuerdo que hace 20 años terminó con la violencia en la isla irlandesa», ha dicho la canciller. «Todo el que ha llevado a cabo negociaciones internacionales sabe que no se puede dar nada por sentado hasta el final, pero sí puedo decir que en este proceso ha primado y lo hará hasta el último momento la unidad de los 27», ha felicitado Merkel.