Angela Merkel, con Hans-Georg Maassen, el destituido jefe del servicio de inteligencia de Alemania
Angela Merkel, con Hans-Georg Maassen, el destituido jefe del servicio de inteligencia de Alemania - Reuters

Merkel destituye al jefe del espionaje alemán por poner en duda la «caza al inmigrante» por la ultraderecha

Hans-Georg Maassen cuestionó la veracidad de los vídeos de las protestas en Chemnitz

Corresponsal en BerlínActualizado:

La canciller Angela Merkel ha destituido esta mañana al jefe de los servicios secretos alemanes de Interior, Hans-Georg Maassen, después de un tenso fin de semana en el que se le había pedido discretamente una dimisión que él se negaba a presentar. Merkel pone fin así a la crisis de gobierno abierta tras la amenaza de sus socios socialdemócratas del SPD, que consideraban inaceptable la permanencia de Maassen en el cargo después de sus controvertidas declaraciones, en las que puso en duda la veracidad de los vídeos en los que podían apreciarse las escenas de «caza al extranjero» en las marchas radicales de Chemnitz, contradiciendo a la propia Merkel, cuya oficina había dado por buenos los vídeos.

Maassen dijo textualmente que los servicios secretos en el interior del país no tenían «ninguna información fiable» de que hubiera habido persecuciones de inmigrantes en Chemnitz y añadió que «no hay pruebas de que el video que circula en Internet sobre este supuesto incidente sea auténtico. Habría buenas razones para creer que se trata de una desinformación deliberada para posiblemente distraer a la población del asesinato en Chemnitz».

La canciller no ha dejado llegar el asunto a la reunión de crisis convocada por Merkel con sus socios del Gobierno: la líder del partido socialdemócrata SPD, Andrea Nahles, y el presidente de la Unión Cristianosocial (CSU), Horst Seehofer, quien como ministro del Interior es el jefe directo de Maassen y lo ha respaldado hasta el final.

En Berlín circulan rumores acerca de la permanencia de Seehofer en la cartera de Interior y diversas fuentes dan por hecha su dimisión después de las elecciones regionales de Baviera, que tendrán lugar el 14 de octubre. Maasen ha ayudado personalmente a propagar esos rumores al afirmar en una reunión con diputados de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que «Seehofer me ha dicho que si caigo yo, cae él también».

Interferencia política

Durante el fin de semana, Merkel ha hablado por teléfono sobre Maassen con los principales miembros de su coalición, justificando que ya no puede seguir al frente de la inteligencia del país por haber interferido en política y trasvasado los límites de su mandato. Garantió al SPD que ese cese se llevaría a cabo en cualquier caso, independientemente de la opinión de Seehofer, que seguía apoyando públicamente a Maasen. En la noche del domingo, el último candidato socialdemócrata a la cancillería y ahora diputado del SPD, Martin Schulz, adelantó en directo que calculaba la dimisión de Maassen para el martes.

Apenas unas horas antes de que trascendiese al destitución, el exjefe del servicio federal de inteligencia, Gerhard Schindler, declaraba que en caso de que de produjese esa decisión «amenaza con abrir una brecha entre el Gobierno y los servicios de inteligencia». «La mayoría de las autoridades de seguridad están con Maassen, admiran su valor y su libertad de expresión. Muchos, que están haciendo ya su trabajo con el puño metido en el bolsillo, se sentirán todavía más frustrados», aseguró.