La canciller Angela Merkel - AFP | Vídeo: El ministro de Interior de Alemania plantea su dimisión tras el acuerdo migratorio firmado por Merkel y la UE ATLAS

Merkel, al borde del precipicio político en Alemania

Los socios bávaros de la CSU han puesto contra las cuerdas a la canciller, a la que presionan para obtener nuevas soluciones para la crisis migratoria

BERLÍNActualizado:

El ministro de Interior alemán y jefe de los socialcristianos bávaros (CSU), Horst Seehofer, volverá a reunirse este lunes por la tarde en Berlín con la canciller democristiana (CDU) Angela Merkel. Bajo el amago de renunciar a sus cargos de ministro y presidente de partido y en una cruzada por cerrar las fronteras, Seehofer intentará sacar algún nuevo acuerdo: «Como he dicho, pongo a disposición mis dos cargos, lo que cumpliré en los próximos tres días», dijo Seehofer en una escueta declaración a las dos de esta madrigada luego de 11 horas de reunión con la cúpula de la CSU que demuestra las discrepancias al interior de los conservadores bávaros.

La CSU es un partido hermanado de la CDU y juntos forman la alianza de los conservadores alemanes conocida como Union. Los segundos no participan en elecciones bávaras y la CSU se mantiene a nivel regional. De renunciar Seehofer y retirarse la CSU del Gobierno no sólo deja a Merkel ante las únicas opciones de intentar coaligarse con los verdes o convocar a elecciones, sino que se rompe un pacto histórico entre los conservadores germanos: la CDU entraría a Baviera y la CSU sería un partido a nivel federal, con efectos a priori negativos para la CSU. Para evitar lo anterior, la CSU debería mantenerse en el Ejecutivo permitiendo la renuncia de Seehofer y su salida de la política.

Durante la larga reunión de la CSU se fueron filtrando opiniones que pueden resumirse básicamente en dos: que los acuerdos alcanzados bilateral y multilateralmente por Merkel en la cumbre de Bruselas del jueves y viernes no son una alternativa de efectos equivalentes a lo que quiere la CSU –reinstalar los controles fronterizos para identificar a las personas que hayan solicitado asilo como refugiados en otro país de la Unión y devolverlos «en caliente» a ese país– y, en segundo lugar, que no están de acuerdo con instalar (voluntariamente) campos de refugiados en territorio europeo, algo que también ha rechazado el presidente francés Emmanuel Macron.

Merkel sintetizó sus logros en la cumbre en una carta de ocho páginas enviada el sábado a sus socios de Gobierno, los socialdemócratas del SPD, la CDU y la CSU. En la misiva indica que –además de España y Grecia– ha obtenido acuerdos con otros 14 países de la Unión, negociados bilateralmente en paralelo a la declaración conjunta de los 28. De estos 16 países, tres ya han desmentido a Merkel: Polonia, República Checa y Hungría. Controles fronterizos unilaterales tendrían un efecto dominó según la canciller. En una entrevista con el canal público de televisión ZDF realizado ayer a medio día, Merkel afirmó que los acuerdos alcanzados en el Consejo Europeo debería satisfacer las demandas de los conservadores bávaros ya que tienen "efectos equivalentes" al cierre fronterizo para los movimientos de peticionarios de asilo dentro de la Unión, la denominada migración secundaria.