Angela Merkel durante la rueda de prensa de verano
Angela Merkel durante la rueda de prensa de verano - Reuters

Merkel asegura que culminará su mandato: «2021 marca el fin de mi etapa política»

El mayor problema para la canciller no es su salud, sino la caída en picado en las encuestas de sus socios socialistas

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«Bien, gracias», ha saldado Merkel la pregunta que más interés suscitaba en su tradicional rueda de prensa de verano, la que da cada año inmediatamente de irse a unas vacaciones en las que, «ya lo saben ustedes, siempre estoy localizable». «Me siento muy bien y puedo hacer mi trabajo perfectamente», se ha limitado a decir sobre sus ataques de temblores, cuyas imágenes han dado la vuelta al mundo y han sembrado dudas sobre la capacidad física de la jefa del gobierno alemán.«Como persona que soy, me interesa a mí más que nadie mi propia salud», ha bromeado sobre el interés suscitado.Desacreditando rumores de abandono y preguntada en esta ocasión sobre el futuro inmediato de la gran coalición, ha dado a entender que espera seguir en el cargo hasta 2021. «2021 marca el final de mi etapa política», ha reiterado, «Espero empezar una nueva vida después de eso. Pero ahora mismo, me siento bien».

«Tengo la intención de seguir al frente del gobierno hasta el final de la legislatura», ha insistido, sin entrar a comentar la paupérrima situación demoscópica de sus socios de gobierno, los socialdemócratas del SPD, que apenas cuentan actualmente con un 9% en las encuestas y que por su necesidad de tiempo para remendar directiva y sondeos están proporcionando a Merkel un extra de longevidad política con el que en realidad nadie contaba.

A simple vista, desde luego, Merkel está en forma y ha soportado la hora y media de preguntas ininterrumpidas con tranquilidad y dar signos de fatiga. No ha querido desvelar su destino de vacaciones y ha adelantado que todavía mañana tiene en la agenda un acto militar en el que acompañará a la nueva ministra de Defensa, Annegret Kramp-Karrenbauer (AKK). Se trata sin duda de un claro gesto de apoyo a su protegida, que ya la ha sucedido al frente de la CDU y que llega ahora al gabinete de ministros para preparar desde ahí su salto a la Cancillería, siempre de la mano de Merkel. La canciller se ha mostrado de hecho «no exageradamente orgullosa, pero sí satisfecha» de cómo se ha resuelto finalmente la ecuación de cargos europeos y del aterrizaje de AKK en su consejo de ministros.

Contra los comentarios de Trump

Merkel se ha mostrado por momentos combativa, como cuando ha vuelto a referirse a las declaraciones de Trump contra las congresistas asegurando que son contrarios a la «grandeza» de EE.UU.. También ha calificado el programa electoral de los conservadores griegos como «un buen programa para el crecimiento económico» y ha reconocido que «si Gran Bretaña necesita más tiempo, tendremos que concedérselo». Sigue defendiendo con empeño los presupuestos alemanes de déficit cero porque «no podemos cargar a los jóvenes con nuestras deudas» y respecto a los jóvenes alemanes que rescatan refugiados en las aguas del Mediterráneo, Merkel comprende su inquietud pero reitera que «lo que necesitamos no son soluciones puntuales ni unilaterales sino una solución cojunta europea acordada por todos».

Respecto a la situación económica alemana, la ha calificado como «en una fase algo difícil» y no ha descartado de entrada la idea de una renta mínima universal como forma de reducir drásticamente la burocracia del sistema social alemán, aunque ha advertido que falta todavía mucho para eso y ha adelantado que «nos espera un mes de septiembre con muchísimo trabajo».