Imagen de archivo de un ataque terrorista en Saná,
Imagen de archivo de un ataque terrorista en Saná, - REUTERS

Un bombardeo contra una escuela mata a diez niños en el norte de Yemen

Acusan del ataque a Arabia, que afirma que el centro era un campo de niños soldado

Corresponsal en JerusalénActualizado:

Al menos diez niños de entre ocho y quince años perdieron la vida y otros 28 resultaron heridos tras el bombardeo contra su escuela al norte de Yemen. Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció el ataque contra la escuela de Haydan, en la provincia septentrional de Saada, el gran bastión de los rebeldes hutíes.

Unicef confirmó el bombardeo sufrido por el centro y los líderes militares hutíes acusaron directamente a Arabia Saudí de este «crimen horrible». Los saudíes, sin embargo, negaron que el blanco del ataque fuera una escuela y el general Ahmed Al Asiri declaró a la agencia AFP que se trataba de un campo de entrenamiento ya que los hutíes «utilizan niños como reclutas. Habríamos esperado que, en lugar de ir a llorar a los medios, MSF tomara medidas para detener el reclutamiento de niños durante las guerras».

El oficial aseguró que el ataque aéreo en Haydan mató al responsable del campo, Abu Yahya Abu Rabaa, y a un número indeterminado de unos rebeldes a quienes acusa de formar niños soldado. La cadena de televisión Al Masirah, perteneciente a los rebeldes, ofreció las imágenes de los instantes posteriores al ataque, imágenes de gran crudeza que también difundieron a través de las redes sociales.

La guerra de Yemen ha dejado ya más de 6.400 muertos y 30.000 heridos

Los hutíes -en realidad son zaidíes, una confesión derivada del chiísmo que literalmente se traduce como «partidarios de Dios», aunque se les conoce como hutíes por el clan que lidera al grupo desde 2004 – están aliados con el expresidente Ali Abdulá Saleh y en febrero de 2015 dieron un golpe de fuerza en el país con el que expulsaron del poder al presidente Mansour Hadi, que encontró refugio en Arabia Saudí.

Los saudíes no tardaron en poner en marcha una coalición para frenar el avance de unos rebeldes a quienes acusa de estar a las órdenes de Irán, la gran potencia chií de la región, y desde hace quince meses bombardean Yemen a diario.

Esta guerra ha dejado más de 6.400 muertos y 30.000 heridos, entre ellos numerosos civiles. Los diferentes intentos de negociación han fracasado, el último fue en Kuwait y tuvo que ser suspendido a comienzos de este mes sin solución posible a la vista.

Otra guerra sectaria

Los hutíes tratan de gobernar en medio de la guerra y el sábado, por primera vez en casi dos años, se realizó la primera reunión de un parlamento al que acudieron 144 de los 300 diputados. A las puertas de la Cámara los seguidores de los rebeldes formaron una gran movilización de protesta contra los ataques aéreos.

En medio de esta guerra por el control político del país, en la que se repite el esquema de otras guerras sectarias de la región, Al Qaida en la Península Arábiga (AQPA), el brazo más activo de la organización, saca provecho del caos y consolida sus santuarios en Yemen.