Jim Ratcliffe
Jim Ratcliffe - REUTERS

El más rico del Reino Unido y «brexiter» se muda a Mónaco

Jim Ratcliffe, que ensalzó la situación de su país, se va para pagar menos impuestos

BruselasActualizado:

Con una fortuna estimada en más de 23.000 millones de libras, Sir Jim Ratcliffe, el hombre más rico del Reino Unido y uno de los principales impulsores del Brexit, ha decidido abandonar el país para refugiarse en el Principado de Mónaco y beneficiarse así de su generosos sistema fiscal. Una verdadera bomba en el laberíntico debate sobre la salida de la Unión Europea que puede que proporcione algo de munición para los partidarios de permanecer en el club comunitario.

Las redes sociales se han llenado en toda Europa de comentarios sobre este nada anodino cambio de domicilio de un personaje que había ayudado a difundir la campaña basada en lo que supuestamente podrían hacer los británicos con el dinero que decía les costaba permanecer en la UE. Ahora este mismo sujeto ha decidido que sus impuestos no serán lo que financiará las escuelas y hospitales de su país natal.

A pesar de sus afirmaciones tan categóricas como altisonantes de que el Reino Unido podría ser un país «perfectamente exitoso» cuando abandone la Unión Europea, el multimillonario ha elegido abandonar el país donde nació y en el que fue ennoblecido recientemente, porque no le gustan las reglas fiscales..

La decisión de Ratcliffe ilustra en efecto el contorno más discutible del debate sobre el Brexit, que empezó como una reacción de egoísmo nacionalista frente a la inmigración de los europeos de los países del Este y que el populismo vistió de argumentos demagógicos. Para casos como este multimillonario, no se trataba de anteponer los intereses de los británicos sino los suyos propios, como se ha visto ahora.

Mónaco no forma parte de la Unión Europea y por ello se puede permitir el lujo de ofrecer una residencia a los que no quieren pagar impuestos por sus ingresos, a cambio de que trasladen sus suntuosos intereses a Montecarlo. Hace tiempo que Ratcliffe había trasladado la sede social de sus industrias a Suiza, que tampoco está en la Unión Europea y que también le ofrecía beneficios fiscales. Es posible que la ausencia de costas marítimas para fodnear su yate en Suiza le haya ayudado a decantarse por el enclave de la costa francesa.

Los comentarios sobre este original modo de entender su patriotismo han sido recogidos por muchos medios partidarios de que el Reino Unido permanezca en la UE, aunque es poco probable que tengan un efecto como para cambiar la orientación de la opinión pública.

Cálculos de interés

Los medios económicos tanto de Londres como comunitarios están pidiendo en todas las lenguas posibles que una vez se produzca el Brexit, las relaciones entre Gran Bretaña y la Unión Europea sean «lo más estrechas posible» para evitar perjuicios en el comercio a ambos lados del Canal de la Mancha. Teniendo en cuenta que esas relaciones ya son ahora «lo más estrechas posibles», la integración económica después de 40 años de pertenencia al club comunitario es tan grande que resulta muy difícil para muchos operadores entender de qué modo puede beneficiarles un proceso de divergencia.

Otras fortunas y grandes empresas del Reino Unido han empezado a evaluar dónde se pueden trasladar para mantener el acceso al mercado únicos. Para los británicos, Irlanda es una de las opciones más sencillas por su proximidad, mientras que Malta ofrece además de un pasado común y una proximidad lingüística muy acusada, su vocación de paraíso fiscal. Esta isla. miembro de la UE, está siendo el destino de muchos intereses que se habían refugiado en Gibraltar para mantener su acceso al mercado europeo, y que ahora se encuentran ante la certeza de que serán desconectados a plazo fijo.