Una ecuatoriana pasa delante de una pared forrada de pancartas electorales EPA

Más de ocho millones de ecuatorianos votarán hoy para elegir a su presidente en un clima de indecisión

Unos ocho millones de ecuatorianos mayores de 18 años tienen hoy la obligación de votar para elegir nuevo presidente, en una cita electoral imprevisible.

ÁNGELA LÓPEZ BOCCA. CORRESPONSAL
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GUAYAQUIL. La indecisión, apatía, incredulidad y fragmentación de los votantes caracterizan las elecciones presidenciales que hoy vive Ecuador y que han convertido estos comicios en uno de los más complejos e imprevisibles de los últimos años. La posibilidad de que se produzca un empate técnico entre los candidatos que más opciones tienen según los sondeos electorales hace prever que los resultados oficiales no serán hechos públicos antes de la medianoche local.

Es precisamente el alto grado de incertidumbre que rodea estas elecciones el que ha motivado que, ante la posibilidad de que se den estrechos márgenes entre los diferentes candidatos, el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Ecuador, Carlos Aguinaga, haya prohibido realizar encuestas a pie de urna. El medio de comunicación que transmita resultados de estos sondeos tendrá que pagar una multa que puede alcanzar los 2.000 dólares. De este modo, intentan evitar que se den cifras no oficiales, que pueden generar desconfianza, falsos triunfalismos y manipulación de los votos, que desencadenen una pugna abierta entre los candidatos.

Por su parte, el actual Gobierno de Ecuador ha pedido a todos los sectores que respeten la voluntad democrática reflejada en las urnas. En este marco, la Policía y las Fuerzas Armadas se encargarán hoy de velar por el normal desarrollo del proceso electoral. Para ello, desde el viernes al mediodía está vigente en el país la ley seca (prohibición para distribuir, vender y consumir licores), que se respetará hasta mañana a la misma hora.

Observadores internacionales

Para que este proceso llegue a su fin dentro de un contexto democrático, cerca de 55 misiones de observadores internacionales se han desplazado hasta el país y seguirán las incidencias de las votaciones. Los observadores, que se reunieron con el actual presidente de la República, Gustavo Noboa, calificaron de «transparente» el proceso electoral previo a los comicios, por lo que no creen que deba temerse un fraude electoral.

El ex presidente de Bolivia, Jorge Quiroga, miembro de una de las misiones dijo que los observadores trabajarán independientemente en el conteo rápido de votos para que la democracia se consolide. Marcelo Álvarez, subjefe de la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), indicó que espera que los candidatos y partidos tengan paciencia hasta que se comuniquen los resultados finales, para que se respete la voluntad del pueblo ecuatoriano, sobre todo si se produce un empate técnico.

De los once candidatos que hoy concurren a las elecciones sólo dos pueden pasar a la segunda vuelta. Serán los dos candidatos más votados, en caso de que ninguno logre hacerse con la mayoría absoluta hoy. Hasta el momento, los nombres que más han sonado son los del multimillonario bananero Álvaro Noboa, del PRIAN; el ex coronel golpista Lucio Guiérrez, del Partido Sociedad Patriótica; el ex presidente Rodrigo Borja, de la Izquierda Democrática y el ex vicepresidente León Roldos. Tras ellos irían el derechista Xavier Neira, del PSC, y el populista Jacobo Bucaram, del PRE.

Para algunos analistas la última palabra en estas elecciones la tendrá el elevado número de votantes indecisos. Esta indecisión se debe, por un lado, a la falta de divulgación de planes de Gobierno en una campaña que sólo ha durado 45 días, y por otro, a la escasez de propuestas concretas,