EE.UU mantiene la cautela sobre un rápido acuerdo UE-OTAN

BUDAPEST. Alberto Sotillo
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EE.UU. no quiere dar garantías de que la próxima visita a Europa del presidente norteamericano, George Bush, será la ocasión para que Turquía retire su veto a un acuerdo entre la UE y la OTAN que permitiría a los Quince el acceso a los medios militares de la Alianza en sus futuras operaciones de paz. Aunque fuentes de los Quince aseguran que la cuestión quedará resuelta el 13 de junio, en cuanto Bush pise la sede de la Alianza en Bruselas.

«No tengo predicciones temporales; como dijo el secretario general de la OTAN, George Robertson, ha habido progresos» en las negociaciones llevadas a cabo con Turquía, afirmó un portavoz de la Secretaría de Estado norteamericana. El Reino Unido ha negociado un preacuerdo con Ankara que varios aliados ven con buenos ojos, pero que podría enfrentarse a las reticencias de algunos socios en la UE. Y por si se complica la situación, el Gobierno turco insiste en que aún debe recabar el visto bueno de su Ejército al compromiso negociado.

CAPACIDAD DE VETO

Éste establece que el acceso de la UE a los medios militares estratégicos de la OTAN estaría condicionado a un previo visto bueno de la OTAN «caso por caso». Una condición ya evocada en la cumbre de Washington de 1999, pero que daría a Turquía o a EE.UU. capacidad de veto en las operaciones europeas. Esta concesión no hace gracia a países como Francia, que aspiran a que la futura Defensa europea sea lo más autónoma posible de la OTAN. Además, se darían garantías informales de que no se llevarán a cabo operaciones en el área del Egeo y Chipre, y se ofrecería a Ankara la posibilidad de presentar propuestas a la UE para las operacines que le afecten más directamente.

Fuentes norteamericanas insisten en que no parece concebible que la UE se embarque en una operación militar en la que no esté de acuerdo la OTAN. Pero el visto bueno «caso por caso» siempre daría un importante margen de maniobra para que Turquía —o su poderoso amigo norteamericano— influyan en la toma de decisiones de la UE. El acceso a los medios de planificación de la Alianza, en cambio, sí sería automático, resaltan las fuentes más interesadas en pregonar la bondad del preacuerdo.

Así las cosas, las fuentes norteamericanas insisten en que el acuerdo «puede tardar meses». Entre otras razones, porque no quieren hipotecar la visita a que se solucione el conflicto.