Uno de los asistentes a la Convención
Uno de los asistentes a la Convención

Manifestaciones para todos los gustos al margen de la Convención Demócrata

AFP |
DENVER (EEUU)Actualizado:

Dos chicas se acercaron al predicador evangelista para darse un largo y tierno beso a su lado, bajo los aplausos de partidarios irreductibles de Hillary Clinton, pacifistas, gays, anarquistas o ambientalistas que se concentraron este martes frente al Congreso de Colorado.

Para no responder a la provocación, el predicador cerró los ojos, mientras sus compañeros pedían a las chicas que no se atrevieran a dar un paso más: "A ustedes no las tocamos y no nos toquen a nosotros tampoco", gritó uno, agarrado a una pancarta que rezaba "La homosexualidad es un pecado".

Vigilados a distancia por numerosos policías armados y entrevistados por otros tantos periodistas, los diferentes manifestantes rodeaban a los predicadores y debatían con ellos, pacíficamente, a pesar del tono de la conversación.

"¿Cuándo has llamado a tu madre por última vez? ", preguntó el jefe de los evangelistas a un partidario de Hillary Clinton que se había alejado de su grupo de cientos de personas concentradas a unos 100 metros. "Anoche", replicó, sin dejarse perturbar. "Pues tu madre debería tener vergüenza. Te deja tener sexo con chicas. No es una madre es una amiga", le espetó el predicador, mientras otra persona gritaba "Y yo fumé marihuana", vestido con una camiseta que destacaba las ventajas de dicha droga sobre el alcohol por "no originar violencia o resaca".

Los predicadores perdieron el monopolio de la atención cuando se acercó un desfile encabezado por las mujeres pacifistas de la organización Code Pink, que avanzaban al grito de "Hoy manifestamos pacíficamente. No estamos fuera haciendo compras".

Detrás de una réplica verde de una estatua de la libertad, marchaba un grupo de ambientalistas bajo el lema "Estamos aquí para demostrar que tenemos un plan para el futuro", al tiempo que llevaban pancartas pidiendo un "comercio justo" y "una energía y alimentos sostenibles".

Momentos después apareció un oso polar, especie amenazada por el calentamiento global (en realidad se trataba de un disfraz con dos personas adentro), y un grupo de cinco mujeres pidiendo "que se mantengan vivas las abejas", bajo la mirada de sorpresa de un grupo de jóvenes que se habían acercado a la explanada del Congreso para ofrecer teléfonos celulares durante la convención.

No ha faltado la guerra de Irak

El desfile lo cerró un grupo disfrazado de George W. Bush, Dick Cheney, Condoleezza Rice y Donald Rumsfeld, todos ellos vestidos de prisioneros y condenados por "guerra ilegal y crímenes de guerra". El predicador trató de recuperar la atención. "Nosotros somos los pacifistas", gritó, sin conseguir otra respuesta que una señal de victoria por parte de una joven manifestante.

Tras pasar por delante de miembros de la secta china Falun Gong en posición "zen", el colorido desfile de unas 200 personas y casi otras tantas causas se dirigió por las calles de Denver hasta la zona de la convención, acercándose al perímetro de seguridad que prohíbe el acceso a los que no tienen pase. Allí -además- estaban concentrados militantes anti-aborto. Si pudieran entrar al recinto del Pepsi Center, los manifestantes habrían recibido un preservativo gratuito, distribuido amablemente a todos los delegados y los que trabajan en la convención bajo el argumento de que "puede salvar vidas". Eso sí, ningún predicador pudo llegar hasta allí para poner el grito en el cielo.