Los magistrados del Tribunal Supremo «legítimo« de Venezuela, en la sede de la OEA
Los magistrados del Tribunal Supremo «legítimo« de Venezuela, en la sede de la OEA - EFE

Los magistrados del Tribunal Supremo «legítimo» de Venezuela juran su cargo en la sede de la OEA

El otro Supremo, respaldado por la Asamblea Nacional Constituyente, califica el acto de «golpe judicial» y amenaza a aquellos que reconozcan a la institución en el exilio

MADRIDActualizado:

«Lucharemos por la independencia y la libertad» y para «rescatar la credibilidad de los poderes públicos. Para que exista una separación constituciónal de los poderes públicos, y para la renovación del sistema judicial». Así se ha expresado hoy Miguel Ángel Martín, presidente del «legítimo» Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela. Lo ha hecho desde la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington, donde han jurado sus cargos 18 de los 33 magistrados que forman la institución, ahora en el exilio.

Todos ellos no pudieron hacerlo en Venezuela, al ser destituidos y perseguidos por el Gobierno chavista tras no reconocer su nombramiento el pasado mes de julio, realizado por el Parlamento, de mayoría positora y elegida de manera democrática en las urnas. Unos nombramientos cuyo objetivo era el de sustituir a los 33 jueces elegidos de manera irregular por la Asamblea Nacional, después de haber perdido la mayoría chavista en las elecciones del 6 de diciembre de 2015.

Durante el acto, que pudo ser seguido en directo por varios canales de Youtube, los jueces fueron subiendo uno a uno al estrado. Y una vez reunidos, junto con los invitados al acto, cantaron a capella el himno nacional venezolano.

La iniciativa para instalarse en la OEA -que no habría sido bien recibida por parte de sus miembros, de los que no había ninguna representación- partió de su secretario general, Luis Almagro.

«Hoy celebramos el coraje institucional y personal de estos magistrados para asumir el derecho, para asumir la democracia», ha dicho Luis Almagro

Tras ser recibido entre grandes aplausos, Almagro ha querido destacar la valentía de estos magistrados que necesitarán «mucha fuerza». «La peor receta para enfrentarse a una dictadura es la cobardía. Por eso, hoy celebramos el coraje institucional y personal de estos magistrados para asumir el derecho, para asumir la democracia». Reconociendo así el esfuerzo que han hecho, en clara referencia a las dificultades a las que han tenido que enfrentarse para no ser detenidos y lograr salir de Venezuela, buscando asilo en países como Colombia y Estados Unidos; o sin salir de él, en embajadas, como la de Chile.

Almagro, muy crítico con el Gobierno de Maduro, subrayó que «los magistrados (del Supremo «legítimo», como ellos mismos se denominan) tienen la fundamental tarea de dar sentido a la Justicia nuevamente en el país, una Justicia que ha sido esquiva para los venezolanos, inexistente para los venezolanos, definitivamente atropellada por los abusos y arbitrariedades del régimen», afirmó.

También se refirió al otro Tribunal Supremo de Justicia, el que ha sido elegido por la Asamblea Nacional Constituyente, organismo no reconocido por la oposición ni por gran parte de la comunidad internacional. «Definitivamente está deslegitimado por sus acciones contra la democracia, sus abusos y arbitrariedad contra el Estado de derecho y los derechos humanos».

Como ya adelantó ABC en una entrevista con cuatro de estos magistrados del Tribunal Supremo «legítimo«, su función será la de llevar ante la justicia nacional e internacional a aquellos miembros del Gobierno de Maduro (incluido el propio presidente) que han cometido delitos contra Venezuela (corrupción, narcotráfico, blanqueo de dinero, terrorismo...) y sus ciudadanos (violación de derechos humanos, crímenes de lesa humanidad). «Para ello usaremos la justicia universal y la justicia trasnacional», indicó hoy el magistrado Miguel Ángel Martín.

También abogó por recuperar para Venezuela un estado de bienestar «sustentado en la paz y la justicia». E invitó a todos los venezolanos a realizar «una alianza para alcanzar nuestra independencia y nuestra libertad». «Por último -ha concluido-, pido a Dios nos ayude en este ejercicio de la democracia».

El broche del acto, que ha durado alrededor de hora y media, lo puso la pianista venezolana, que actualmente reside en Barcelona, Gabriela Montero, muy crítica también con el Gobierno de Maduro.

Con el juramento de los magistrados, dio comienzo también el curso judicial con una primera reunión. Si bien esta se ha celebrado en la sede de la OEA, el resto tendrán lugar en una oficina privada, en Washington, y en Colombia, según informa Efe.

Reacción del otro Supremo

Pocos minutos después de concluido el acto, el Tribunal Supremo de Justicia (de Maduro) emitió un comunicado calificándo de «golpe judicial» la instalación en la OEA de los magistrados perseguidos por el chavismo. «Condenamos firmemente este intento de Golpe Judicial y nos mantendremos firmes en la defensa de la Soberanía y de nuestras instituciones», señala el texto firmado por el presidente de la institución, Maikel Moreno. En él se avisa además de que «revisará con profundidad las relaciones y el principio de reciprocidad con las naciones que intenten legitimar la acción criminal e ilegal de un grupo de usurpadores que pretenden promover acciones golpistas e intervencionistas en contra de la justicia venezolana».

Y pide a los países del mundo rechazar «estas acciones conspirativas, que dan pie a la anarquía en la delicada práctica del derecho internacional». «Cualquier tipo de legitimación por alguna nación en reconocimiento de ese grupo usurpador, sólo traerá consecuencias negativas a los procedimientos en materia penal, tratados internacionales, acuerdos mutuos en materia judicial, convenios multilaterales».