EL presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, durante la rueda de prensa el martes - EFE

Maduro pide a Interpol que detenga a la exfiscal Ortega

El líder chavista ratifica que las presidenciales serán en diciembre de 2018

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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este martes que pedirá a Interpol la captura de la exfiscal Luisa Ortega y de su marido, el diputado chavista Germán Ferrer, que huyeron de su país el viernes. Ortega, según confirmaron las autoridades migratorias colombianas, viajó este martes a Brasil.

En una rueda de prensa con medios nacionales e internacionales, Maduro se refirió a su petición de que «estos delincuentes sean entregados a la Justicia venezolana para que se haga justicia en territorio y jurisdicción» de su país. «Nunca me imaginé una traición» -dijo- como la de la exfiscal. «Vino aquí como una santita y se fue comprometida para hacer justicia», en alusión a la denuncia de Ortega sobre la ruptura del hilo constitucional por el Tribunal Supremo. «Espero que se cumpla el código rojo y sean entregados a la Justicia venezolana», dijo.

En un nuevo varapalo para la oposición, el líder chavista ratificó ayer que las elecciones presidenciales serán en diciembre de 2018 y no antes, como reclaman sus detractores. «Así Trump venga al frente de una invasión en Venezuela, habrá elecciones presidenciales en 2018. Así venga vestido de marine», puntualizó Maduro. Y pese a la crisis generalizada que atraviesa Venezuela y su impopularidad, Maduro subrayó que las «ganará». También reiteró que las regionales serán en octubre y las municipales el año próximo, cuando las anuncie el Consejo Nacional Electoral (CNE), de mayoría chavista.

Vestido con un traje negro de cuello mao, el mandatario venezolano convocó una rueda de prensa para anunciar medidas económicas, pero dijo que hasta dentro de unos días no estarán preparadas. Aprovechó la convocatoria para promocionar la celebración de una «cumbre de solidaridad» con su régimen, aislado por el rechazo que ha generado la puesta en marcha de una «ilegítima» Asamblea Nacional Constituyente.

Nicolás Maduro calificó asimismo de «agresión imperialista» las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una intervención militar en Venezuela. Y se quejó de que Washington prepare sanciones y bloqueos financieros contra dirigentes venezolanos. «Sea lo que sea el futuro de nuestra relaciones, debemos hablar, voy a enviarle una carta y seguro que cuando la lea va a cambiar, desescalemos las relaciones tensas y propiciemos el diálogo», conminó a Trump. También pidió al Papa Francisco ayuda para impedir que EE.UU. «nos invada» y colabore con el diálogo. Maduro considera que Venezuela es víctima de una supuesta campaña mundial de difamación. En el caso de España, precisó que Venezuela es una cuestión nacional en los medios.

El mandatario considera que la «revolución bolivariana es ejemplar», que la recuperación económica «ya arrancó» y la Constituyente «es la jugada perfecta». Reiteró que habrá nuevas medidas económicas que serán anunciadas muy pronto y anticipó que se mantendrán las bolsas de comida «Clap» (por comités locales de administración y producción) para «defendernos del ataque financiero y económico de Trump». Por último, amenazó que a Venezuela «no la saca nadie de Mercosur».

Asilo en Chile

El Gobierno chileno, mientras tanto, concedió asilo diplomático a cinco magistrados designados por la oposición venezolana para el Supremo, y desde hace unas semanas refugiados en la residencia del embajador chileno en Caracas. Zuleima Del Valle González, Beatriz Ruiz, Luis Marcano, José Fernando Núñez y Elenis Del Valle pidieron «formalmente» asilo después de intentar aclarar su situación judicial.