Nicolás Maduro, en su discurso, ante el presidente de la Asamblea Henry Ramos Allup y Gladys Maria Gutierrez, presidenta del Tribunal Supremo - AFP

Maduro propone una comisión de Justicia antes que una amnistía en Venezuela

En su mensaje anual el presidente venezolano ha bajado el tono al reconocer oficialmente a la oposición como mayoría del parlamento y proponerle un diálogo ante la crisis

Corresponsal en - Caracas Actualizado: Guardar
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Una alfombra roja y una barra de simpatizantes con las caritas de Chávez y Bolívar en la mano flanquearon la entrada del presidente Nicolás Maduro al parlamento venezolano después que la nueva directiva haya retirado los retratos gigantes del palacio legislativo, lo que motivara su protesta al comenzar su discurso del mensaje anual.

La mirada de Henry Ramos Allup, presidente del parlamento, ni se inmutó por el reclamo de Maduro. Todo el tiempo se mantuvo serio. Maduro reconoció la victoria de la oposición lograda el 6 de diciembre al calificarla de mayoría circunstancial. Después invitó este viernes a la oposición a conversar sobre cualquier tema para buscar la «paz» en el país, al rendir el informe anual de su gestión por primera vez ante un Parlamento de mayoría opositora.

«Quedamos listos y dispuestos para conversar este y cualquier otro tema que sea susceptible y necesario de conversar por la paz que nos exige Venezuela», manifestó el mandatario, tras aludir a la amnistía que proponen los opositores para políticos presos. Maduro propuso una comisión de justicia o una comisión de la verdad que investigue y procese los casos de víctimas y victimarios de las protestas de hace dos años que han derivado en 43 muertes.

Anticipó que la relación con la oposición «no va a ser fácil» este año. «No es fácil manejar el conflicto de poderes en estos momentos, va a requerir mucho criterio nacional y paciencia y sabiduría. Se han confrontado dos poderes», dijo al llamar a un punto de encuentro para la paz y la unión nacional y enfrentar la tormenta con la mayoría circunstancial. «Llamamos al respeto de los poderes públicos y no caer en la tentación de una contra revolución que produzca aventuras ni rompa equilibrios».

Maduro no asumió responsabilidad por la crisis. Acusó a la oposición y al imperialismo del fracaso de su gestión económica. Mencionó cuatro factores: 2015 fue el año más difícil y terrible. «Se intensificó la guerra económica y la caída del 62% en el ingreso de divisas petroleras. Continuó la campaña internacional de descrédito contra mi gobierno. El sector empresarial nacional se puso en huelga y no ha invertido, no ha cooperado con la producción nacional. Ha continuado el ataque a la moneda y al sistema de control cambiario (se refirió al cambio paralelo que está por encima de 800 bolíviares)».

Propuso el modelo socialista para transitar esas dificultades. «No es el modelo neoliberal el que nos va a sacar de la crisis. Debemos pensar más en lo social». Maduro se enfureció y exclamó repetidamente: «No, no y no voy a aprobar la ley de privatización de viviendas que mi gobierno ha construido, no lo voy a permitir».

Aludió a la ley que ha propuesto la nueva Asamblea Nacional de darle títulos de propiedad a los adjudicarios de las viviendas de la Misión Vivienda que ha construido el Estado para evitar que sean utilizadas con fines electorales y clientelares. «No lo voy a permitir», subrayó al referir que quiere construir tres millones de viviendas.

Al final de su discurso declaró el Decreto de Emergencia Económica y pidió el apoyo de todos. Tras firmar el decreto que llama a la unión y al trabajo de los venezolanos, «este es un modelo social productivo y no estatista, nuestro modelo es de pequeños y medianos propietarios». Recordó que los ingresos petroleros han caido un 70% y que este año deberá pagar 14.000 millones de dólares en deuda externa.

Estado de emergencia económica

Maduro ha declarado este viernes el «estado de emergencia económica» en Venezuela para enfrentar la «guerra económica» que supuestamente sufre el país caribeño orquestada desde sectores de la derecha nacional e internacional. La Asamblea Nacional tendrá ocho días a partir del lunes para analizar el decreto.

«El Ejecutivo nacional podrá dictar las medidas que considere convenientes. Podrá asignar recursos extraordinarios a proyectos presentes o no en el presupuesto», ha asegurado el ministro de Economía, Luis Salas, en rueda de prensa.

La Gaceta Oficial ha publicado el decreto 2.184 por el cual el Palacio de Miraflores declara el «estado de emergencia económica» en todo el territorio venezolano durante 60 días para contrarrestar «una verdadera guerra económica».

Maduro ha denunciado desde su llegada al poder, en 2013, la existencia de un plan internacional para asfixiar económicamente a Venezuela y provocar así la caída de su Gobierno.

Venezuela sufre desde hace años una crisis económica, agravada por la caída del precio del petróleo en el mercado internacional, que ha desabastecido de productos básicos los comercios y ha disparado la inflación.