El ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Borrell, a su llegada a la reunión de Montevideo
El ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Borrell, a su llegada a la reunión de Montevideo - Efe

Maduro aplaude la propuesta de diálogo que debate el Grupo de Contacto sobre Venezuela en Montevideo

Arranca en la capital uruguaya la reunión encabezada por Mogherini y Tabaré Vázquez, en la que México y Uruguay presentarán un plan para abrir conversaciones entre Guaidó y el presidente ilegítimo

ABC
Madrid / MontevideoActualizado:

La reunión del Grupo Internacional de Contacto sobre Venezuela ha arrancado este jueves en Montevideo, encabezada por la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, y el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, y la asistencia de representantes de una docena de países europeos e iberoamericanos, que buscan una salida a la crisis en el país caribeño. España participa a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell.

Poco antes del inicio de esta cita, Nicolás Maduro ha mostrado su apoyo a la propuesta de diálogo que México y Uruguay someterán a consideración del resto, y que estos dos países acordaron la víspera, también en Montevideo, con los 14 países del Caricom y Bolivia. «Suscribimos su propuesta de 4 Fases para el Diálogo en Venezuela. Estamos listos para participar en una agenda abierta de entendimiento por la Paz», aseguró el presidente ilegítimo venezolano a través de Twitter.

«Nos gustaría un mecanismo de funcionamiento inmediato porque la situación así lo requiere», ha señalado el secretario de Relaciones Exteriores de México, en breves declaraciones a la prensa al llegar a la Torre Ejecutiva, en Montevideo, donde se celebra la reunión.

El llamado Mecanismo de Montevideo prevé que si el chavismo y la oposición aceptan dialogar bajo este esquema se invitarían a la titular de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), Rebeca Grynspan, al excanciller uruguayo Enrique Iglesias y al exsecretario de Relaciones Exteriores mexicano Bernardo Sepúlveda acompañar el proceso.

El ministro de Asuntos Exteriores español ha asegurado en Montevideo que el objetivo del Grupo de Contacto, así como el de su país, es «impulsar y ayudar a que se celebre unas elecciones presidenciales» en la nación suramericana.

Este grupo de contacto internacional se creó el pasado 31 de enero con fin de contribuir a crear las condiciones para que surja un proceso que permita celebrar elecciones libres, transparentes y creíbles en Venezuela, país sumido en una grave crisis política, económica y social.

Junto con Federica Mogherini y Tabaré Vázquez, asisten representantes de Francia, Alemania, Italia, Holanda, Portugal, España, Suecia, Reino Unido, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, México y Uruguay.

La UE ha considerado «esencial» que haya una representación «equilibrada» en el grupo de contacto, que tiene un mandato de trabajo limitado a 90 días, informa Efe. De los actuales trece países miembros, solo cuatro (Bolivia, Italia, México y Uruguay) no han reconocido formalmente a Guaidó como presidente encargado de Venezuela.

Sin embargo, no participa el Grupo de Lima ni países como Colombia, Brasil o EE.UU., algunos de los primeros en reconocer a Guaidó como presidente encargado de Venezuela.

Este miércoles, en una entrevista con ABC, el representante de Venezuela ante el Grupo de Lima, Julio Borges, se mostraba crítico con esta reunión: «Vemos con muchísima sospecha esta iniciativa de Uruguay, no tenemos confianza en su posición, ya que hay una conexión con Maduro que no es trasparente -aseguraba Borges-. Nos parece un error que Europa asista a una reunión convocada por Uruguay, cuando existe el Grupo de Lima, donde están todos los países de América que han sido consecuentes con el caso venezolano. Cualquier agenda distinta a la trazada por el Parlamento, el pueblo venezolano y Guaidó no es aceptable. Se deben sumar fuerzas para consolidar la transición».

La posición de Tabaré Vázquez sobre Venezuela ha sembrado dudas entre quienes defienden a Guaidó, dado que el hijo del presidente uruguayo obtuvo multimillonarios negocios de la Venezuela chavista, como la informatización de la empresa estatal de comunicaciones CGV Telecom por 62 millones de dólares o capacitaciones en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, por 4,5 millones de dólares.