Laurent Wauquiez dimitió el domingo como presidente de Los Republicanos
Laurent Wauquiez dimitió el domingo como presidente de Los Republicanos - REUTERS

Macron y Le Pen se movilizan ante la debacle de la derecha tradicional

Tras la dimisión del líder de Los Republicanos por los malos resultados en las elecciones europeas

Corresponsal en ParísActualizado:

Emmanuel Macron y Marine Le Pen esperan seducir a dirigentes, diputados, senadores y alcaldes de la derecha tradicional, inquietos tras la dimisión este domingo de Laurent Wauquiez como presidente de Los Republicanos (LR). Una dimisión que ha abierto una crisis sin precedentes en el partido del conservadurismo francés, huérfano de Nicolas Sarkozy, que muchos electores siguen viendo como posible «salvador».

Wauquiez se vio forzado a dimitir ocho días después del catastrófico resultado de LR en las elecciones europeas, en las que apenas consiguió un 8,48% de los votos, el peor resultado de la historia de la derecha tradicional. Una dirección colectiva asumirá la gestión de la crisis, esperando proponer «alternativas» en un futuro congreso del partido, que debiera afrontar problemas de gran calado: nuevo proyecto político, nuevo liderazgo, elecciones municipales dentro de once meses.

Entre los electores del centro derecha, Nicolas Sarkozy sigue siendo la única figura emblemática capaz de reconstruir y refundar el conservadurismo francés. Se trata de una aspiración de compleja realización.

Sarkozy fue derrotado y eliminado en las elecciones primarias del centro derecha del invierno de 2016. Su antiguo primer ministro y candidato a la presidencia, François Fillon, se hundió en un rosario de escándalos devastadores: empleos ficticios de su esposa y sus hijos, pagados con dinero público. Antes de poder volver a la vida pública, Sarkozy tendrá que afrontar varios procesos judiciales, en los que está acusado de financiación ilegal de su campaña electoral del 2012.

«Repescar»

Mientras la dirección colectiva de LR busca alternativas para refundar el partido, Emmanuel Macron y Marine le Pen intentan «repescar» a los electores y personalidades de centro derecha.

Le Pen propone alianzas electorales a los alcaldes conservadores inquietos por sus cargos, en la perspectiva de las elecciones municipales del año que viene. Agrupación Nacional, el partido de Le Pen, aspira estar al frente de una posible coalición de derechas más o menos unidas contra Emmanuel Macron.

El presidente francés, por su parte, ya tiene un jefe de gobierno y varios ministros conservadores. Algunos de sus consejeros ya fueron consejeros de Sarkozy. Las elecciones europeas han confirmado que La República En Marcha, el partido de Macron, ha sido votado masivamente por electores de la derecha tradicional, en bastiones emblemáticos, como todo el Este de París.