El presidente Macron saluda a la prensa en el Elíseo
El presidente Macron saluda a la prensa en el Elíseo - REUTERS

Macron pide un «cordón sanitario europeo» frente al Brexit

El presidente francés sale derrotado de la cumbre, donde abogó por el aislamiento de Londres

ParísActualizado:

A juicio de Emmanuel Macron, es más urgente que nunca la negociación de un “cordón sanitario” que defienda el proyecto histórico de la construcción política de Europa de la posible contaminación tóxica del Brexit.

Se trata de una cuestión de principios, la matriz de todo el proyecto político macroniano, nacional y europeo, antes y después de la cumbre europea del miércoles, concediendo al Reino Unido un “aplazamiento flexible”, hasta el 31 de octubre próximo.

Antes de la cumbre del miércoles, Macron había intentando conseguir que Angela Merkel apoyase sus tesis sobre el riesgo de “contaminación”, esperando que Berlin termine sumándose a la campaña nacional francesa de un renacimiento de Europa. Merkel recibió con muchas reservas el ya lejano proyecto macroniano de relanzamiento y refundación de la UE, presentado en la Sorbonne, el mes de septiembre de 2017. Y percibe la campaña electoral del renacimiento europeo muy alejada de su visión alemana de la coyuntura europea.

Después de la cumbre del miércoles, Macron seguirá defendiendo, “solo contra todos”, las grandes líneas de su proyecto de “cordón sanitario”.

El presidente francés no consiguió que la cumbre adoptase las medidas concretas que deseaba imponer, aislando al Reino Unido de todas las negociaciones y votos que pueden paralizar o complicar muy mucho el funcionamiento de una Unión empantanada. Pero terminó consiguiendo que en la resolución final de la cumbre figurase una frase que puede ser un arma política arromadiza: “El Reino Unido deberá abstenerse de tomar como rehén / rehenes las decisiones de la UE a 27”. Macron hubiese preferido que el Consejo privara de voto y derecho a voto al Reino Unido, en muchas cuestiones sensibles.

A partir de ahora, toda la diplomacia europea de Macron reposa en esa cuestión capital: impedir que el Brexit termine siendo la pieza de un juego de dominó inestable que pudiera contaminar y desestabilizar los bizantinos equilibrios diplomáticos de la UE.

El presidente francés continuará defendiendo sus posiciones europeas: una UE que debe refundarse y renacer para combatir a los regímenes autoritarios e “iliberales” que la amenazan, dentro y fuera de sus fronteras. Tema estratégico de la campaña de las elecciones europeas del próximo mes de mayo, que también enfrenta a Macron con el PPE, el grupo de los conservadores europeos, y al S&D, el grupo de los socrialdemócratas y afines en el Parlamento Europeo, donde Macron solo tiene aliados (liberales) de un peso político mucho más modesto.