Emmanuel Macron, en una reunión con alcaldes el pasado 1 de febrero
Emmanuel Macron, en una reunión con alcaldes el pasado 1 de febrero - Afp

Macron consultará a los franceses sobre los chalecos amarillos

Sopesa un referéndum sobre esta crisis que coincidirá con las elecciones europeas

Corresponsal en ParísActualizado:

Se presta a Emmanuel Macron la posible convocatoria de un referéndum nacional, para «poner fin» a la crisis de la franquicia de los chalecos amarillos. Según informaciones del semanario «Journal du Dimanche» (JDD), retomadas por toda la prensa francesa, por considerarlas dignas de crédito, el presidente de la República podría convocar un referéndum coincidiendo con las elecciones europeas del próximo 26 de mayo.

Con ese referéndum terminaría el gran debate nacional lanzado personalmente por Macron a primeros de enero, intentando responder a la crisis de los chalecos amarillos, con tres meses de debates públicos, entre el presidente, varios ministros y varios millares de alcaldes de toda Francia.

Macron anunció, en su día, que ese debate nacional, sin precedentes, culminaría con iniciativas y decisiones «importantes». Según el JDD, esas iniciativas y decisiones comenzarían con la convocatoria de un referéndum nacional consagrado a cuestiones institucionales.

Nathalie Loiseau, ministra de Asuntos Europeos, ha confirmado que el gran debate nacional, en curso, tendría una «prolongación concreta». Siendo candidato a la jefatura del Estado, Emmanuel Macron anunció una reforma institucional que continúa empantanada en algún lugar, entre los pasillos del Elíseo, la Asamblea Nacional y el Senado.

Los analistas tradicionalmente mejor informados estiman que Macron podría someter a referéndum cuestiones de este tipo: «¿Hay que reformar el número de diputados y senadores? ¿Es necesario reducir el cúmulo de mandatos de senadores, diputados y alcaldes? ¿Debemos reformar el sistema electoral para mejorar su eficacia?». Mientras no se confirme y precise la convocatoria de un eventual referéndum, nadie sabe cuál pudiera ser alcance el efectivo de la posible convocatoria. Hace días, Emmanuel Macron dejó caer a un grupo de periodistas esta reflexión personal: «Quizá sea oportuno dar un nuevo aliento a la democracia representativa tradicional, a través de las experiencias de la democracia deliberativa».

Deliberación

La matriz, fundamentos e instituciones de la democracia representativa clásica forman parte del acervo cívico clásico. Está menos claro que entiende Macron por democracia deliberativa. Según el diccionario de la RAE, deliberar consiste en «considerar atenta y detenidamente el pro y el contra de los motivos de una decisión, antes de adoptarla, y la razón o sinrazón de los votos antes de emitirlos…». A partir de ahí, Macron pudiera pensar introducir nuevas dosis de deliberación en el modelo político francés, modificando el modelo electoral, haciéndolo más abierto, a través de una cierta dosis de representación proporcional.

Se trata de una exigencia histórica de la extrema derecha francesa, que pudiera entrar en la Asamblea Nacional y el Senado cambiando el modelo electoral francés de la V República, uninominal, a dos vueltas. Un modelo que permite crear mayorías sólidas, en detrimento de las minorías, privadas de representación parlamentaria.