Emmanuel Macron durante su intervención en el Parlamento alemán
Emmanuel Macron durante su intervención en el Parlamento alemán - Reuters

Macron apela a la unidad de Europa ante el Parlamento alemán

Emotivo discurso del presidente francés en el Parlamento alemán, en el día del recuerdo de las víctimas de las guerras y las dictaduras

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«Querido Emmanuel», tuteaba hoy la canciller alemana, Angela Merkel, al presidente francés durante la escenificación de la fraternidad entre los dos países que con su fuerza mantienen unida Europa. «Nuestra verdadera fuerza reside en la unidad», subrayó Macron ante el pleno del Bundestag alemán, reconociendo que «Europa no fue siempre y en todo un ejemplo» y urgiendo a Alemania a echar el resto por Europa para contrarrestar los «mortales narcisismos nacionalistas» emergentes. Ambos apelaron a la generación anterior y a la generación de los más jóvenes como justificación del nuevo impulso que pretenden dar a la UE en estos tiempos de Brexit. «Hoy debemos tener el valor de abrir un nuevo capítulo, se lo debemos a Europa», dijo el francés. «Los testigos de la II Guerra mundial ya no están entre nosotros y quienes compartimos parte de la vida con ellos tenemos ahora la responsabilidad de preservar los valores que de ellos aprendimos», añadía Merkel.

Girando en una especie de vals dialéctico, en el que los pasos de ambos jefes de Gobierno seguían una misma melodía, Macron destacó los logros obtenidos en los más de 70 años de vida del bloque europeo, durante los cuales los antiguos enemigos de guerra han forjado una estrecha relación, y apuntó los nuevos grandes desafíos, como el cambio climático y los conflictos comerciales. Alemania superó «los demonios sanguinarios del nacionalismo y estoy orgulloso de que Francia haya jugado un papel en este renacimiento alemán», felicitó, citando incluso a Goethe: «Y así, avanzar por encima de las tumbas».

El motivo de la visita de Macron a Berlín era la celebración del día en recuerdo de las víctimas de las guerras y las dictaduras, con un emotivo acto en la Neue Wache y un discurso ante el pleno del parlamento alemán que Macron aprovechó para pedir a los diputados su apoyo, insistiendo en la urgencia de dotar a Europa de los instrumentos necesarios para conseguir una mayor soberanía. «Europa no puede permitir que el mundo caiga en el caos».

Tras los actos conmemorativos, los dos jefes de gobierno se reunieron para atar los últimos cabos de los acuerdos que sus ministros de Finanzas han cerrado esta última semana, entre los que destacan las propuestas para el impuesto digital europeo y el presupuesto común europeo, además del ejército europeo para el que también hay ya un pacto.

Presupuesto común

El ministro alemán Olaf Scholz, se manifestó ayer confiado de que los 19 Estados del euro aprueben hoy el proyecto de presupuesto común por tratarse de «una propuesta inteligente». «Será parte del presupuesto de la UE, pero estará exclusivamente a disposición de los países que tienen el euro como moneda común», explicó, «queremos mejorar la cohesión y la competitividad de la Eurozona y asegurar su estabilidad con este dinero». «En verdad ahora tenemos que hacer planteamientos concretos», añadió Merkel, que volvió a mencionar, junto al presupuesto común, la necesidad de un Fondo Monetario Europeo. Mencionó también la necesidad de un acuerdo sobre migración, asunto desplazado en la lista de tareas urgentes de Europa por los acontecimientos del Brexit y la gran cantidad de decisiones que se agolpan en la agenda europea de diciembre.

Pero la ocasión era más del corte de una celebración familiar que de negociación. Macron, junto con el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, apeló muy especialmente a la juventud de Europa a luchar por un continente pacífico y abierto al mundo. «Nos encontramos en un punto muy importante de nuestra historia», alertó en un encuentro con jóvenes de toda Europa, «la juventud sólo puede construir el futuro si conoce el pasado, porque de lo contrario existe el riesgo de repetir los errores», dijo, invitándolos a «construir una Europa abierta, ambiciosa». Entre los jóvenes asistentes, a juzgar por sus intervenciones, se da la realidad Europa por hecha. «Nunca volverá a haber guerra entre nuestro países, vamos juntos de la mano y eso es lo que asegura nuestra prosperidad», decía Naya, de 22 años. Steinmeier subrayó la importancia de mantener esa promesa de «nunca más guerra» y calificó la UE como «un milagro», insistiendo en que «tenemos la obligación de renovarlo y mantenerlo».

Gritos de guerra

A solo 150 kilómetros de Berlín, sin embargo, se hablaba ayer en términos muy diferentes de la UE. En la reunión en la que el partido antieuropeo Alternativa para Alemania (AfD) elegía a sus candidatos para las elecciones europeas de 2019, se entonaban gritos de guerra contra lo que ellos consideran un «monstruo» de «valores tóxicos que reducen la soberanía de Alemania».

Mientras en Berlín se celebraba una unidad europea cuestionada por el Brexit, en Magdeburgo, un partido con un 14% de intención de voto en las encuestas fijaba como objetivo prioritario «sacar a Alemania de la pesadilla europea» y se calculaba la obtención de unos 20 escaños del parlamento europeo para llevar esa estrategia al corazón de las instituciones comunitarias. «Vamos a terminar con esto», dijo Christine Anderson, miembro de la asociación xenófoba Pegida y que acudía como delegada por Hesse, «ha llegado la hora de la caída de la Eurocracia y ha llegado la hora de que las patrias vuelvan a resurgir».