Macedonia, fuera de la OTAN por su nombre
Imagen de la entrevista a la viceprimera ministra de Macedonia Teuta Arifi - Gobierno de macedonia

Macedonia, fuera de la OTAN por su nombre

La viceprimera ministra para Asuntos Europeos de la antigua república yugoslava, Teuta Arifi, ha visitado España con el objetivo de promover aquí la integración euroatlántica de su país

madrid Actualizado:

Con la que está cayendo en la UE, Macedonia sigue queriendo ser miembro de pleno derecho del mayor club europeo. Se debate en el «Viejo Continente» acerca de la viabilidad del euro y de la Unión misma, pero la antigua república yugoslava insiste. La Unión Europea y la OTAN son las metas más importantes del país. Con ese objetivo, para promover la integración euroatlántica de Macedonia, su viceprimera ministra para Asuntos Europeos, Teuta Arifi, ha visitado España esta semana. Arifi ha explicado a ABC.es cuáles son las líneas maestras de la política exterior e interior de su país en relación con la integración de Macedonia en Europa y de la minoría albanesa en Macedonia. Sobre la mesa, cafés con leche. «En los Balcanes nos gusta hablar siempre bebiendo café, no podemos hablar sin café», asegura.

«La UE no se creó para ser desmantelada ante el primer problema serio»

Grecia está a un paso de abandonar el euro, y en muchos países miembros se discute sobre la conveniencia de pertenecer a la UE. ¿Sigue interesando a algún país entrar ahora en la Unión Europea? «En Macedonia también escucho esa pregunta, pero yo respondo que la UE no se creó hace 62 años para ser desmantelada ante el primer problema serio al que se tuviese que enfrentar. La Unión Europea es suficientemente fuerte para afrontar esta crisis, e incluso podría hacerse más fuerte pasada ésta si se confía en sus capacidades y se cree en la idea misma de la Unión como respuesta a muchos problemas, especialmente en los Balcanes», afirma Teuta Arifi. En Macedonia existe un doble consenso sobre la necesidad de formar parte de la UE, «el de los partidos y el de las étnias», asegura.

La cuestión del nombre

Uno de los obstáculos que tiene que sortear Macedonia para poder entrar en la Unión Europea y la OTAN tiene que ver con el nombre del país. Grecia dificulta la integración euroatlántica de la exrepública yugoslava por coincidir el nombre oficial de ésta con el de la histórica región griega. Y la inestabilidad político-económica que sufre hoy el país heleno no ayuda a resolver el contencioso. «A Macedonia no le conviene una Grecia débil, necesitamos que esté en forma. Espero que Grecia tenga cuanto antes un nuevo gobierno para poder reanudar el diálogo, y así llegar a un acuerdo sobre el nombre lo antes posible», afirma Teuta Arifi. Grecia ya «obligó» a la antigua república yugoslava a cambiar de bandera. La primera enseña de la Macedonia independiente se parecía demasiado a la de la región griega.

«No nos conviene una Grecia débil, necesitamos que esté en forma»

Pese al desencuentro con los helenos en relación al nombre de la exrepública yugoslava, «Macedonia mantiene diálogos de alto nivel con la UE para puentear este conflicto y seguir avanzando en el proceso de integración», asegura la viceprimera ministra. Los macedonios no quieren perder el tiempo en discusiones bizantinas. Por eso aceptan que en distintos ámbitos internacionales, y de manera provisional, se llame a su país «Antigua República Yugoslava de Macedonia» o ARYM. «En lo referente al ingreso en la OTAN, en la Cumbre de Bucarest se acordó que Macedonia entraría en la Organización en el mismo momento en que resolviese con Grecia el contencioso sobre el nombre, pero este acuerdo no bastaría para entrar en la UE, tendríamos que cumplir con más requisitos», explica Arifi.

«Estamos preparados para empezar a negociar. Macedonia ha sido invitada junto a Serbia y Montenegro a dialogar para abrir los capítulos 23 y 24 en el proceso de adhesión a la Unión Europea, que tratan de materias “duras” relativas a la justica imparcial, interior, corrupción, libertad de expresión e información...», afirma Teuta Arifi. La ARYM obtuvo en 2005 el estatus de «candidato oficial a la adhesión» a la UE. «Las informaciones que llegan de Europa son muy buenas, queremos seguir trabajando para que al final sólo quede por solucionar la cuestión del nombre del país», asegura la viceprimera ministra.

Albaneses en Macedonia

Desde que en 2001 la guerrilla albanesa del UÇK cruzase la frontera de Kosovo y se enfrentase al joven e inexperto Ejército macedonio en el noroeste del país, «han cambiado mucho las cosas», asegura Teuta Arifi. Los acuerdos de Ohrid pusieron fin al conflicto armado y «facilitaron la inclusión de la minoría albanesa en el conjunto de la República de Macedonia». Una cuarta parte de los macedonios habla albanés. La viceprimera ministra pertenece al principal partido de esta minoría en el país, la Unión Democrática por la Integración (DUI), que gobierna la exrepública yugoslava en coalición con el VMRO, el partido más votado en Macedonia y de tendencia conservadora eslava.

«Estar fuera de la UE hace peligrar la cohesión interétnica de Macedonia»

Los acuerdos de Ohrid mantuvieron unido al país en un sistema autonómico parecido al español. «La legislación relacionada con la lengua, la cultura, las banderas o el autogobierno precisa para su aprobación de la mayoría del total de diputados en el Parlamento nacional y de los diputados representantes de la minoría que se vea afectada por la norma que se quiera aprobar o reformar», explica Arifi. Pero si este principio de doble mayoría ha servido para garantizar la armonía interétnica en algunos casos, en otros no ha permitido la necesaria modernización del país. El escudo de Macedonia sigue siendo el de la etapa comunista yugoslava, ligeramente reformado. La falta de acuerdo entre albaneses y eslavos mantiene como oficial el antiguo símbolo.

«Después de los acuerdos de Ohrid el número de albaneses en la Administración, la policía o el Ejército macedonio creció notablemente. Antes, la lengua albanesa no era oficial, y ahora todas las señales de Skopie, la capital, están escritas en macedonio y albanés, y en una misma escuela se puede estudiar en las dos lenguas. En Tetovo, el más grande de los municipios con mayoría de población albanesa, ahora existe una universidad pública que enseña en albanés», afirma la viceprimera ministra. Cualquier lengua minoritaria es oficial en los municipios e instituciones públicas donde más de un 20% de la población o de los representantes políticos pertenece a esa minoría.

Aunque los choques entre etnias no son frecuentes, «nada es anecdótico»

«Los albaneses quieren formar parte de una Macedonia estable, desarrollada y miembro de la Unión Europea y la OTAN», asegura Teuta Arifi. «Temo que el retraso en la entrada en la UE y la OTAN pueda romper la cohesión interétnica y la estabilidad del país», confiesa la viceprimera ministra. «Creo que Grecia y la UE tiene una gran responsabilidad en este sentido, el objetivo compartido de la integración euroatlántica es lo que más une en Macedonia a albaneses y eslavos, las metas de la UE y la OTAN mantienen unido al país», afirma.

En las últimas semanas jóvenes macedonios y albaneses se han enfrentado en las calles. «No es un problema masivo, pero yo me tomo estas cosas muy en serio, no se pueden obviar», sostiene Arifi. Hace sólo un año, en febrero de 2011, se produjeron graves incidentes entre albaneses y eslavos en la Fortaleza de Skopie. «Fue por un malentendido», cree Arifi. El motivo, la construcción en el recinto de un museo con forma de iglesia. Los más exaltados de la comunidad albanesa, de mayoría musulmana, acudieron al lugar para protestar contra la construcción del edificio.

Aunque estos enfrentamientos no son frecuentes, «nada es anecdótico», advierte la viceprimera ministra. «En una democracia débil, debemos prestar mucha atención a las relaciones interétnicas e interreligiosas, Los políticos no deberían despertar determinados sentimientos de manera interesada y cortoplacista, porque puede que después la cosa se les escape de las manos y no la puedan controlar», afirma. La historia más reciente de los Balcanes lo deja claro.

De Kosovo a España

Macedonia es uno de los países que han reconocido la independencia de Kosovo. Cuando lo hizo, Belgrado retiró a su embajador de Skopie. Desde entonces, Macedonia ha querido mantener buenas relaciones con Serbia «para avanzar junto a ella hacia la Unión Europea, porque la UE es un instrumento muy valioso para la estabilización de los Balcanes», afirma Teuta Arifi. Pero añade, «la República de Kosovo es ya una realidad política».

«Cuando vine durante la presidencia española de la UE, ¡creí hacer historia!»

La viceprimera ministra afirma que los principales aliados de Macedonia son «la UE, la OTAN y los Estados Unidos». Los países que más están invirtiendo en la antigua república yugoslava son Grecia, Turquía, Austria y Alemania. Macedonia exporta, sobre todo, a Kosovo, Serbia y el resto de los países vecinos. La actual crisis financiera mundial también ha golpeado a la joven república, pero Macedonia continúa intentando llegar al mayor número de mercados posible en un mundo globalizado.

Las relaciones de la antigua república yugoslava con España no son muy fuertes. «Tenemos que intensificarlas», admite la viceprimera ministra. «Creo que España debería estar más interesada en nuestro país después de los esfuerzos que ha hecho en nuestra región con personas como Javier Solana», reprocha. «Casi no existen relaciones entre España y mi país, cuando vine aquí durante la presidencia española de la Unión Europea representando a Macedonia, ¡creí estar haciendo historia!».