El ministro macedonio de Asuntos Exteriores, Nikola Dimitrov, levanta el puño ante el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg
El ministro macedonio de Asuntos Exteriores, Nikola Dimitrov, levanta el puño ante el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg - Afp

Macedonia firma el protocolo de adhesión a la OTAN

El gobierno de Skopje da el paso necesario para la entrada del país en la UE

Corresponsal en BerlínActualizado:

Será el el 30º socio de la OTAN cuando finalice el proceso de ratificación. La Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM) acaba de firmar el protocolo para su acceso a la Alianza Atlántica en una ceremonia en el cuartel general de la organización en Bruselas. «Es un día histórico, ha sido un camino largo», indicó el ministro de Exteriores del Gobierno de Skopje, Nikola Dimitrov.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha corroborado por su parte que la firma es un evento «histórico» y ha subrayado que el ingreso en la OTAN de Macedonia del Norte, una vez ratificado por los Parlamentos de los países aliados, dará más estabilidad en el sureste de Europa. Este paso «reforzará la Alianza», ha dicho, y «contribuirá a nuestra seguridad compartida», con mayor implicación de tropas macedonias en operaciones aliadas.

El último escollo en el proceso de adhesión ha sido el nombre oficial del país. El Gobierno de Skopje había anunciado que adoptará Macedonia del Norte como nombre definitivo una vez que Grecia haya ratificado este protocolo, que será votado en el Parlamento heleno este viernes. De esa manera, se espera que Atenas levante definitivamente el veto impuesto a la adhesión del país vecino a la OTAN a causa de la larga disputa sobre el nombre. El secretario general aliado se ha mostrado «impresionado por el valor y la voluntad política» de ambos estados, que han conseguido «hacer historia» y «superar dificultades» al resolver un asunto que era «un gran problema para el país, para la región».

El entendimiento entre los dos países, que ha permitido salvar el obstáculo, ha sido ampliamente celebrado por los socios y puesto reiteradamente como ejemplo de operatividad y conveniencia de los foros internacionales, hasta el punto de que el presidente del grupo parlamentario socialdemócrata del Parlamento Europeo, el alemán Udo Bullmann, ha propuesto como candidatos al Premio Nobel de la Paz al primer ministro griego, Alexis Tsipras, y a su colega macedonio, Zoran Zaev, por haber «conseguido lo que muchos no lograron en casi treinta años: pudieron poner fin a la enconada disputa por el nombre entre Skopie y Atenas, y con esto han hecho historia».

Además de la adhesión, que en los tiempos críticos que atraviesa la Alianza es vista como un signo de salud y futuro, los socios de la OTAN han valorado especialmente que los gobiernos de Macedonia y Grecia «no se hayan dejado doblegar por la presión que surge de los viejos nacionalismos, sino que actuaron en el mejor interés a largo plazo de sus respectivos países y de Europa».

Satisfacción en la UE

Tsipras y Zaev acordaron el año pasado poner fin a las divergencias a pesar de las grandes protestas de ciertos sectores políticos en sus respectivos países. Después de que el Parlamento en Skopje aprobara el resultado de las negociaciones, el Parlamento griego también lo ratificó por escasa mayoría. Gracias a este acuerdo, el Gobierno griego también termina el bloqueo que durante años impidió que su vecina Macedonia se acercara a la Unión Europea.

En un comunicado conjunto, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, la jefa de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini, y el comisario europeo de Política de Vecindad, Johannes Hahn, subrayaron el «coraje político, liderazgo y responsabilidad» necesarios para resolver «una de las disputas más arraigadas en la región». «Ambos países han aprovechado esta oportunidad única que es un ejemplo de reconciliación para Europa y dará un impulso a la perspectiva europea de la región», dice el texto.