La lucha contra la corrupción y Europa, claves de las elecciones de Rumanía

Las últimas encuestas indican que los dos principales candidatos, Nastase y Basescu, pasarían a una segunda vuelta con alrededor del 40 por ciento de los votos

SIMÓN TECCO. CORRESPONSAL/
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LIUBLIANA. Por quinta vez consecutiva desde la caída del régimen comunista, quince años atrás, se celebran hoy en Rumania comicios presidenciales y parlamentarios. Las previsiones hablan de resultados ajustados entre las dos mayores opciones políticas en contienda y de una segunda vuelta para elegir al presidente entre los principales candidatos, el primer ministro, Adrián Nastase, y el alcalde de Bucarest, Traian Basescu.

En esta oportunidad la disputa no es entre reformistas y conservadores como en el pasado, sino que la apuesta es sobre cual de las opciones políticas conducirá el país a su integración en la UE, acelerará el desarrollo económico y hará frente a una corrupción cada vez más preocupante. Para ocupar los 314 escaños en la Cámara de Diputados y los 137 en el Senado se presentan más de 12.000 candidatos agrupados en 50 listas de diversas formaciones políticas y organizaciones de las minorías nacionales. Mientras que son 12 los candidatos que se disputan la sucesión al presidente saliente Ion Iliescu, que después de tres mandatos no puede presentarse a la reelección.

En el futuro Iliescu retomará la dirección del gobernante Partido Social Demócrata (PSD), que esta vez se presenta a las elecciones en coalición con el pequeño Partido Humanista Rumano (PUR). Su candidato a presidente es el actual primer ministro Adrián Nastase. La campaña electoral se basó en los éxitos obtenidos en cuatro años de gobierno como son un crecimiento económico sostenido que este año alcanzará el 5 por ciento; mejoras en el nivel de vida (si bien aún el 20 por ciento de los rumanos viven por debajo del nivel de pobreza); el reconocimiento por parte de la Comisión Europea de «economía de mercado en expansión» y entre otras cosas, la adhesión a la OTAN y los éxitos en las negociaciones para su integración a la UE.

Su adversario más temible es la coalición de centro derecha «Dreptate si Adevar» (Justicia y Verdad) formada por los opositores Partido Nacional Liberal (PNL) y el Partido Democrático (PD). El primero se inspira en el liberalismo clásico mientras que el segundo es miembro de la Internacional Socialista. No obstante esta aparente contradicción es la única coalición que puede arrebatar el poder a la actual mayoría de gobierno. Su candidato a presidente del Estado, es el alcalde de Bucarest y Traian Basescu. Éste ha centrado su campaña electoral en la corrupción, centro también de una crítica constante en los informes de la UE.

La nota nacionalista la colocó el también candidato a presidente Corneliu Vadim Tudor, el «Le Pen rumano», xenófobo, antieuropeo y antisemita en el pasado, hoy proeuropeo y pro israelí.

Las últimas encuestas indican que Nastase y Basescu obtendrán alrededor del 40 por ciento de los votos, por lo pasarían a una segunda vuelta, mientras que Tudor obtendría el tercer lugar.