La madre del opositor Leopoldo López, en una imagen de 2016
La madre del opositor Leopoldo López, en una imagen de 2016 - REUTERS

Leopoldo López pide no reconocer a Maduro por «usurpador»

Recuerda que el 10 de enero acaba su mandato sin haberlo revalidado en elecciones

MADRIDActualizado:

El líder opositor venezolano Leopoldo López, preso político del régimen de Nicolás Maduro desde 2014, ha pedido a la comunidad internacional «no reconocer» al actual presidente a partir del 10 de enero, cuando se acaba oficialmente su mandato constitucional, y «ejercer una mayor presión contra el régimen y su élite corrupta». Así lo manifiesta en una carta escrita por él y leída el pasado lunes en un acto en Madrid por su madre, Antonieta Mendoza.

En el escrito, el dirigente del partido Voluntad Popular, recuerda que el 10 de enero de 2019 supone el inicio de un nuevo periodo constitucional en Venezuela, «pero es fundamental que todo el mundo tenga claro que comienza con un dictador usurpando la Presidencia de la República y sus funciones». En este sentido, advierte de que Maduro «no ha sido electo en elecciones libres y democráticos, reconocidas por los venezolanos y la comunidad internacional». Por eso, insiste, la «petición de la Venezuela democrática es clara: se debe dar el desconocimiento absoluto de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela y de todas las decisiones que tome como usurpador del poder. Serán decisiones ilegales e ilegítimas».

La carta de Leopoldo López fue leída por Antonieta Mendoza de López durante el seminario internacional «Grandes desafíos de Iberoamérica» de la Fundación Internacional para la libertad, que preside Mario Vargas Llosa. En ella reflexiona sobre «la peor crisis política, económica y social de la historia de Venezuela», así como por el momento que atraviesa la oposición al régimen, que, explica, «se encuentra en intensas conversaciones para construir las bases de un Acuerdo Nacional que defina las reglas de una transición ordenada e inmediata y que garantice la plena vigencia de la Constitución de 1999 como instrumento jurídico-constitucional que unifica el sentimiento de la mayoría del pueblo venezolano». En esa transición, continúa, la Asamblea Naciona, que le corresponde presidir a su partido el próximo año, juega a su juicio «un rol fundamental» como «principal institución con legitimidad democrática».

Gobierno de unidad nacional

Así mismo, señala que el proceso de reunificación de la oposición ha permitido avanzar en la articulación y coordinación de la creciente protesta social en la defensa de la democracia y «avanzar así en la construcción de los consensos necesarios para cristalizar la organización de una huelga general en contra de la dictadura». López afirma que «el compromiso con los venezolanos y con la comunidad internacional es refundar una democracia sobre bases más justas, y por tanto más sólidas». «La propuesta es conformar un gobierno civilista de unidad nacional, que vaya más allá de una simple coalición de partidos», apunta.