Protesta contra el indulto a Fujimori en Lima - Afp

Kuczynski se escuda en las razones humanitarias para liberar a Fujimori

El presidente peruano intenta atajar las protestas provocadas por el indulto

El exmandatario pide perdón por defraudar a una parte de sus compatriotas

Corresponsal en LimaActualizado:

El indulto concedido al expresidenteAlberto Fujimori Fujimori (1990-2000) en la víspera de Navidad ha dividido a Perú y puesto contra las cuerdas al Gobierno de Pedro Pablo Kuczynski. El pasado jueves, el presidente peruano superó una moción de censura en el Congreso -por sus supuestos vínculos con la corrupción de Odebrecht- después de que Kenji Fujimori, hijo menor del exmandatario, promoviera la abstención de 10 congresistas del partido Fuerza Popular. La medida de gracia fue anunciada solo tres días después de la votación, lo que ha desatado las protestas y las sospechas de que se trató de un acuerdo que beneficia a Kuczynski y a Fujimori. Desde la clínica, este último pidió «perdón» este martes por haber «defraudado» a parte de sus compatriotas.

Kuczynski, por su parte, en un mensaje a la nación explicó que el indulto «quizás ha sido la decisión más difícil de mi vida». «Se trata de la salud y las posibilidades de vida de un expresidente de Perú que -continuó-, habiendo cometido excesos y errores graves, fue sentenciado y ha cumplido ya 12 años de condena». El presidente peruano agregó que «quienes nos sentimos demócratas, no debemos permitir que Alberto Fujimori muera en prisión. La Justicia no es venganza».

Kuczynski fue elegido en la segunda vuelta de las presidenciales de junio de 2016 -frente a Keiko Fujimori, hija mayor del exmandatario y líder de Fuerza Popular- gracias al decisivo apoyo de la líder de la izquierda moderada Verónika Mendoza y al bloque antifujimorista. PKK, como se conoce al mandatario, dijo además que Fujimori «incurrió en transgresiones a la ley, al respeto por la democracia y a los derechos humanos», al mismo tiempo que reconocía que «su Gobierno contribuyó al progreso nacional».

Se extienden las protestas

Desde que se anunció la medida de gracia no han cesado las manifestaciones en Lima, Ica, Cuzco, Arequipa, Loreto, La libertad o Lambayeque, con gritos como «indulto es traición. Fuera PPK». Las protestas incluso han llegado hasta la residencia de Kuczynski, situada en el distrito de San Isidro. La Policía ha acordonado la manzana que rodea a la vivienda para evitar un encontronazo entre el mandatario y los manifestantes.

Otro lugar conflictivo estos últimos días en Lima es la clínica Centenario, donde Alberto Fujimori salió ayer de la unidad de cuidados intensivos. La unidad antidisturbios de la Policía ha colocado un cerco que separa a los simpatizantes de Fujimori y a los manifestantes que protestan contra el indulto. Desde la clínica, Fujimori grabó un mensaje donde pide perdón por vez primera vez, tras ser condenado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad, secuestro agravado y corrupción. A sus 79 años, el político dijo que era «consciente que los resultados durante mi gobierno de una parte fueron bien recibidos pero reconozco, por otro lado, que he defraudado también a otros compatriotas. A ellos les pido perdón de todo corazón». El exmandatario también agradeció a Kuczynski el «paso complejo» que ha dado y se comprometió a apoyar la reconciliación del país, en vista de la protesta que ha provocado su liberación en la costa, la sierra y la selva de Perú.

Renuncias en el oficialismo

La disconfirmidad con el indulto ha causado bajas en el grupo parlamentario oficialista. Alberto de Belaúnde, congresista de Peruanos Por el Kambio (PPK), formalizó ayer su renuncia anunciada el domingo. Gino Costa y Vicente Zeballos, portavoz del grupo, también han informado sobre su salida del grupo, por lo que el partido de Kuczynski se quedará con solo quince legisladores en un hemiciclo de 130 escaños que controla con mayoría absoluta el fujimorismo.

La congresista Marisa Glave -del partido de izquierda moderada Nuevo Perú, contrario a la moción de censura- denunció este martes que el Gobierno les engañó al asegurar que no se estaba tramitando el indulto a Fujimori cuando votaron la destitución de Kuczynski. Glave denunció que desde el Ministerio de Justicia «se ocultó información», «se cocinó un acto de impunidad» y que el ministro de Justicia «mintió al país». El bloque de Nuevo Perú de Verónika Mendoza, formado por 10 parlamentarios, se retiró del Congreso minutos antes de la votación contra Kuczynski, con lo que de forma implícita apoyó su permanencia en el cargo.

Familiar de una víctima

«No estamos ni con la izquierda ni con la derecha, salimos a marchar a las calles por nuestros principios. La sentencia contra Fujimori nos devolvió la dignidad y la fe en la justicia. Ahora PPK atropella a las víctimas y a toda la justicia en el país», señaló a ABC Marly Anzualdo, hermana del estudiante Kenneth Anzualdo, desaparecido en el Cuartel del Ejército en Lima, conocido como «el Pentagonito». Anzualdo consideró «ilegal» el indulto. «Eso tiene que caer si es que hay algo de justicia en este país. Y solo lo lograremos en las calles», concluyó.

El sociólogo Alberto Adrianzén indicó por su parte a este periódico que «el presidente Kuczynski se ha debilitado mucho y el fujimorismo será clave en su próximo destino. Todo depende de cómo se comporte Alberto Fujimori, que decidirá lo que haga su hija Keiko, quien lidera la mayoría opositora».