La presidenta de Argentina, Crisitna Fernández asiste a la misa católica Te Deum en el marco de la celebración del Día de la Independencia / EFE
La presidenta de Argentina, Crisitna Fernández asiste a la misa católica Te Deum en el marco de la celebración del Día de la Independencia / EFE

Kirchner convoca una mesa de diálogo para definir el rumbo de Argentina

La oposición celebra el gesto pero desconfía de la honestidad de la propuesta

CARMEN DE CARLOS | BUENOS AIRES
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Derrotada en las elecciones legislativas y sin convencer con los últimos recambios de su Gobierno, Cristina Fernández de Kirchner ofreció una mesa de diálogo y una reforma política para, según dijo, “iniciar una nueva etapa” con el fin de “definir firmemente el rumbo económico, político y social”. La oposición, escéptica, espera hechos en lugar de palabras.

La presidenta de Argentina aprovechó la conmemoración de la independencia del país para lanzar un mensaje conciliador y de concertación al estiló del pronunciado, - y nunca cumplido-, en su toma de posesión en diciembre del 2007 y un año más tarde, durante la denominada “guerra gaucha” con el campo. “El compromiso es convocar a todos al diálogo pivoteando sobre tres ejes: Economía, democracia y sociedad”, aseguró desde Tucumán.

Para lograr su objetivo Cristina Kirchner convocó a, “quienes representan las finanzas del país, a la industria, a los servicios que definen todo el cuadro tarifario, al sector de la energía, al sector del campo y, por supuesto, claro, al sector de los trabajadores” porque, pronosticó, “ya no hay posibilidad de discusiones parciales”.

Entre los cambios que planteó realizar incluyó recuperar la ley que ella misma ayudó a derogar en el 2006, que obligaba a celebrar primarias en los partidos políticos con participación de la ciudadanía. De concretarse la propuesta, se evitaría que, como sucedió en el 2003, las elecciones presidenciales se conviertan simultáneamente en un congreso interno del peronismo. Como resultado de aquella convocatoria se benefició su marido que pudo lograr la presidencia tras la retirada de la segunda vuelta de Carlos Menem.

Los anuncios, a la semana siguiente de remodelar un Gobierno donde consagró el ala más dura del denominado “kirchnerismo”, provocaron incredulidad cuando no desconfianza en la oposición a la que no se refirió ni mencionó en ningún momento. “Hay antecedentes que no ayudan a creer. Convocar al diálogo está bien. El asunto es a qué tipo de diálogo, hacia dónde quieren apuntar. Éste debió haber sido el discurso del lunes 29, -al día siguiente de las elecciones-”, observó Eduardo Buzzi (dirigente de la Federación Agraria) en alusión a la intervención de la presidenta tras los comicios del 28 de junio, en los que minimizó la derrota.

En similar sentido se expresó el presidente de la Unión Cívica Radical (UCR) Gerardo Morales: “Que la presidenta precise a quiénes convoca y para tratar qué temas. Toda la sociedad espera diálogo. El mensaje de las urnas fue claro”. El gran triunfador de las elecciones, Francisco de Narváez, artífice del batacazo de Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires, exigió acciones ejecutivas inmediatas, “debemos abordar la emergencia sanitaria –por la gripe A- y la asistencia a familias pobres. El jefe de Gabinete debe definir la agenda nacional en el congreso”.

En el ámbito empresarial, ausentes en los últimos actos oficiales, el ex ministro y representante de la Unión Industrial, equivalente a la CEOE, José Ignacio de Mendiguren, se mostró algo optimista, “siembra esperanza”, dijo.

Desconfianza

Contrario al estilo seguido hasta hora por el matrimonio Kirchner, incapaz de dar su brazo a torcer o de escuchar una voz que no sea la propia, crecen las sospechas de que los anuncios de Cristina Kirchner escondan alguna artimaña. La “discusión a fondo del sistema de representación”, que mencionó la presidenta, candidata nombrada a dedo por su marido, responde a “una razón poderosa: amenazar y condicionar al más firme postulante presidencial del PJ, Carlos Reutemann”, analiza el columnista de La nación, Fernando Laborda. El ex corredor de Fórmula 1, salió electo primer senador en su provincia y, hoy por hoy, se perfila como futuro candidato del PJ. El periodista y escritor Carlos Pagni afina más la pluma, “la palabra oficial está corroída en su credibilidad. Sólo acciones muy contundentes podrán sacar a la opinión pública e su razonable escepticismo”