Los cuerpos de dos escoltas del juez Borsellino el día del atentado, el 19 de julio de 1992 en Palermo
Los cuerpos de dos escoltas del juez Borsellino el día del atentado, el 19 de julio de 1992 en Palermo - ABC

El juez Borsellino, en un audio inédito: «Qué sentido tiene hacerme perder la libertad por la mañana (con la escolta) para ser libre para ser asesinado por la tarde»

El Parlamento italiano divulga archivos secretos sobre la mafia, entre ellos grabaciones con las quejas del magistrado muerto por la explosión de un coche bomba de Cosa Nostra en 1992

Corresponsal en RomaActualizado:

El coche blindado está disponible por la mañana. Por la tarde utilizo mi automóvil y regreso a casa a las 21 ó 22 horas de la noche. Así recupero mi libertad. Pero no comprendo qué sentido tiene perder la libertad por la mañana para después ser libre de ser asesinado por la tarde». Con estas amargas palabras, el magistrado Paolo Borsellino, un héroe por su lucha contra la mafia, asesinado en un atentado el 19 de julio de 1992. Estas frases forman parte de un audio inédito que, junto a cientos de informes y grabaciones de las investigaciones, fueron hechos públicos este martes por la Comisión parlamentaria antimafia, ante la que declaró el magistrado el 8 de mayo de 1984.

Las palabras de Paolo Borsellino han causado rabia y sensación en Italia, porque suponen una clara denuncia contra un Estado sordo a sus más fieles servidores, que se veían obligados a trabajar en condiciones prohibitivas. Borsellino hizo un presagio de lo que sucedería después. Fue conscientemente a la muerte para cumplir con sus obligaciones como magistrado. Hace 27 años, Cosa Nostra lo eliminó, con la explosión de un coche bomba cuando iba a ver a su madre en la vía D’ Amelio de Palermo. El atentado contra Borsellino se produjo 56 días después de que fuera asesinado su amigo Giovanni Falcone, otro magistrado símbolo de la lucha contra la criminalidad organizada.

Juicio histórico

Borsellino fue muy preciso y crudo en la descripción de las mil dificultades que tenían para realizar su trabajo como magistrados, así como su tremenda soledad. «Al tener que dirigir el departamento antimafia sin sustitutos, ocupándome de diversas tareas, las investigaciones sobre la mafia las tengo que realizar durante la noche», dijo Borsellino a la Comisión parlamentaria. Eran años en los que corría la sangre en Sicilia en torno a las investigaciones que concluyeron en lo que se llamó maxi-proceso de Palermo, un juicio histórico contra Cosa Nostra, con 475 imputados, iniciado en febrero de 1986 y concluido en enero de 1992. Borsellino destiló amarga ironía sobre el destino de muerte que se respiraba entre los jueces del equipo antimafia: «Buena parte de nosotros –subrayó Borsellino- no puede ser acompañada al despacho en la tarde por coches blindados, porque durante la tarde solo hay disponible un automóvil blindado y no puede recoger a cuatro colegas».

Tras escuchar la grabación inédita de Borsellino, el primer ministro, Giuseppe Conte, ha comentado: «Son palabras que podrán resonar en las conciencias der todos nosotros».