El político conservador Boris Johnson
El político conservador Boris Johnson - EP

Johnson se echa atrás y dice ahora que solo planteará un Brexit sin acuerdo como «último recurso»

El político conservador ha presentado este miércoles en Londres su candidatura para suceder a Theresa May

LondresActualizado:

Boris Johnson cuenta con el apoyo público de 74 diputados conservadores, más del doble que sus inmediatos seguidores, y el 64% de los afiliados del partido creen que será un magnífico o un buen líder. Es el indiscutible favorito para ser elegido nuevo líder «tory» y cree que la Unión Europea responderá a su «optimismo y confianza», resolviendo rápidamente el Brexit antes del 31 de octubre. En la presentación de su candidatura ante los medios de comunicación, Johnson desplegó este miércoles su convencimiento de que la respuesta de la UE creará «una simetría de optimismos», porque «prolongar esta incertidumbre no es bueno para nadie». Afirmó que no persigue una marcha abrupta, sino un acuerdo, pero que sería «chocante» renunciar a ella en el marco de una negociación.

El probable sustituto de Theresa May no mencionó su disposición a condicionar el pago de los compromisos presupuestarios comunitarios –unos 50.000 millones de euros contemplados en el Acuerdo de Retirada de la UE– a que Bruselas ofrezca una futura relación comercial provechosa, tal como había anunciado el domingo en una entrevista. Habló de un nuevo europeísmo conservador tras la marcha del Reino Unido. Tampoco hizo referencia a una propuesta de reducción de impuestos a rentas altas, recibida con numerosas críticas.

Su trayectoria como alcalde de Londres avalaría su ideología política: «Defender el libre mercado capitalista» y «tener buenos servicios públicos». Recordó que durante su mandato se redujeron la pobreza y las cifras de delitos, sobr todo los cometidos con arma blanca, cuyas cifras actuales alarman.

Londres era gobernada por la izquierda laborista cuando Margaret Thatcher disolvió su ayuntamiento y, tras su restauración por Tony Blair, eligió a Ken Livingstone, el mismo alcalde del tiempo de Thatcher. Johnson le arrebató el bastón. «Yo conozco a la izquierda laborista –dice–. Los he estudiado». El señuelo es que una victoria electoral cambiaría la aritmética del Parlamento para desatascar el Brexit.

Johnson ha sido criticado por no comparecer en público mientras otros candidatos se presentaban ante los medios. Se achacaba a su afán de sumergirse cuando los aspirantes, e incluso la primera ministra, Theresa May, han sido preguntados si han consumido drogas ilegales tras la confesión de Michael Gove de haber esnifado cocaína hace veinte años. Ha sorteado las preguntas sobre su pasado con facilidad, girando el foco hacia sus ideas políticas.

«Un mentiroso habitual»

El favorito provoca reacciones fuertes. Matthew Parris, exdiputado conservador, columnista en «The Sunday Times», le describía el domingo como «un mentiroso habitual, tramposo, conspirador con un amigo delincuente para romperle las costillas a un periodista molesto, cruel traidor de las mujeres a las que seduce, un político que intentó suprimir en los tribunales cualquier mención a su hija extramatrimonial, un alcalde de Londres gandul y el peor ministro de Asuntos Exteriores en la historia reciente».

A Parris se le olvidó mencionar que su empresa despidió al joven periodista Johnson por inventarse una cita de una persona con la que no había hablado. Pero un sondeo publicado por «The Daily Telegraph», diario en el que Johnson escribe ahora su columna semanal, indica que los conservadores obtendrían una ventaja de quince puntos con respecto a los laboristas si Johnson es elegido. Según la encuesta, realizada por la firma ComRes, el partido de Jeremy Corbyn sería el más votado hoy y podría quizá formar un Gobierno con apoyos de independentistas escoceses (SNP), Liberal-Demócratas y Verdes. De los otros candidatos, solo el centrista Jeremy Hunt y el «brexiter» Dominic Raab lograrían remontar la ventaja laborista actual, aunque con márgenes de uno o dos puntos.

El alineamiento de Johnson con los «brexiters» en el grupo parlamentario conservador se refleja también en las expectativas de los afiliados. Según la prospección demoscópica, el 85% de los que quieren a Johnson como nuevo líder desean la marcha sin acuerdo.