Jamenei clama que la «divina venganza caerá sobre los políticos saudíes» tras la ejecución de Al Nimr

La ONU y Amnistía Internacional condenan el uso de la pena de muerte en Arabia Saudí

EP
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El líder supremo de la República Islámica de Irán, el ayatolá Seyyed Alí Jamenei, ha condenado en términos enérgicos la ejecución por parte de Arabia Saudí del importante clérigo chií Nimr al Nimr, según ha informado la cadena iraní de televisión Press TV.

Jamenei ha realizado estas declaraciones durante el inicio de su curso a los clérigos en Teherán el domingo, en las que ha hecho hincapié en que el mundo entero debe actuar de forma responsable ante este y otros crímenes cometidos por el régimen saudí en Yemen y Bahréin.

«Sin ninguna duda, la sangre derramada de forma ilegal de este mártir inocente tendrá un rápido efecto y la divina venganza caerá sobre los políticos saudíes», ha añadido el líder.

Jamenei ha descrito la ejecución de Al Nimr como un «error político» del Gobierno saudí y ha enfatizado en que «el Dios Todopoderoso no quedará indiferente ante la sangre de los inocentes y este sangre injustamente derramada afligirá con rapidez a los políticos y altos cargos del régimen saudí».

Horas antes, el ayatolá homenajeó a Al Nimr a través de su cuenta oficial de Twitter publicando una imagen del clérigo acompañada de la frase «El despertar no se puede suprimir».

Arabia Saudí sobre Irán

Un alto cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores saudí ha afirmado este sábado que Irán es «el último país del mundo que puede acusar a otros de apoyar al terrorismo», después de la respuesta generada en la capital iraní, Teherán, a la ejecución de Al Nimr.

«El iraní es el último régimen del mundo que puede acusar a otros de apoyar al terrorismo, considerando que es un estado que patrocina el terrorismo y que está condenado por las Naciones Unidas y por muchos otros países», ha aseverado este alto cargo, en declaraciones a la agencia de noticias SPA.

Esta fuente también ha hablado de la «descarada intervención en los países de la región (tales como) Irak, Yemen, Líbano y Siria».

La ejecución de este líder del chiísmo ha sido duramente criticada, también por el ayatolá Ahmad Jatami, un importante clérigo iraní y miembro de la Asamblea de Expertos --encargada de designar al líder supremo--, quien ha advertido de las repercusiones tras su ejecución.

El portavoz de Exteriores, Hossein Jaber Ansari, también ha condenado con dureza la decisión de Riad de ejecutar a Al Nimr, así como el presidente del Parlamento iraní, Alí Lariyaní.

Como consecuencia, la Embajada saudí en Teherán y el consulado saudí en Mashhad --al noreste de Irán-- fueron objetivos de ataques por parte de manifestantes enfadados tras conocer las ejecuciones.

Respuesta de la ONU

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki Moon, ha expresado su profunda consternación por lo sucedido.

Ban, que ha reiterado su postura en contra de la pena de muerte, ha pedido a las autoridades saudíes que escuchen el «creciente movimiento en la comunidad internacional hacia la abolición de la pena capital» y conmuten todas las sentencias a muerte impuestas, según indican en un comunicado difundido este mismo sábado.

Ante la reacción de la comunidad, el secretario general de la ONU ha pedido calma en las reacciones a la ejecución de Al Nimr y ha instado a todos los líderes regionales a trabajar para evitar la exacerbación de las tensiones sectarias ya existentes en la zona.

Asimismo, Ban ha aprovechado para condenar también «la violencia de los manifestantes contra la Embajada saudí en Teherán».

Amnistía Internacional

La entidad Amnistía Internacional (AI) ha condenado también en un comunicado la ejecución de las 47 personas en Arabia Saudí y consideró que buscan «aplastar» la disidencia y «ajustar cuentas».

«El asesinato del jeque Al Nimr sugiere que las autoridades de Arabia Saudí están empleando la pena de muerte en nombre del antiterrorismo para ajustar cuentas y aplastar a los disidentes», denunció en la nota el director de la organización para Oriente Medio y el Norte de África, Philip Luther.

AI destaca la presencia del clérigo y otras tres figuras chiíes entre los sentenciados, así como la condena de Al Nimr en un juicio «político» y «sumamente injusto» en una corte especial del reino saudí.

«Llevar a cabo estas sentencias a muerte cuando hay serias dudas respecto a la legitimidad del juicio es una justicia monstruosa e irreversible», remarcó Luther.