Israel prepara la evacuación de colonias judías ilegales en Cisjordania

LAURA L. CARO. CORRESPONSALJERUSALÉN. El ministro de Defensa israelí, Amir Peretz, ha ordenado al Ejército y a los escalones civiles de la Administración que se preparen para proceder a la evacuación

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LAURA L. CARO. CORRESPONSAL

JERUSALÉN. El ministro de Defensa israelí, Amir Peretz, ha ordenado al Ejército y a los escalones civiles de la Administración que se preparen para proceder a la evacuación de asentamientos ilegales en Cisjordania «inmediatamente después de las fiestas», en referencia a las actuales celebraciones del Sukkot, que finalizarán el próximo 14 de octubre. La información, difundida por el diario Ma´ariv, ya ha suscitado las primeras reacciones de rechazo entre los colonos, que a través del presiente del Consejo que representa a los asentamientos, Bentzi Lieberman, han expresado en tono retador su esperanza de que «el ministro de Defensa entienda que, precisamente tras la guerra, el mejor camino para resolver los problemas de la sociedad israelí no es con el uso arbitrario e irracional de la fuerza, sino mediante acuerdos».

Y es que el anuncio ha pillado por sorpresa a los afectados, sobre todo después de que el llamado «Plan de convergencia» -que contempla un desalojo masivo de colonias «autorizadas por Israel» en Cisjordania- fuera declarado congelado y «fuera de agenda» hace apenas dos meses por el primer ministro, Ehud Olmert, que a raíz de los combates en el Líbano y en vista de los daños sufridos por los residentes del norte de Israel aparcó la iniciativa a mediados de agosto argumentando la necesidad de «ajustar las prioridades» de su Gobierno. No obstante, al igual que en su momento hiciera Ariel Sharón al informar a la Administración estadounidense de su intención de desmantelar de forma unilateral todos los asentamientos de la franja de Gaza y cuatro de Cisjordania -operación que se llevó a cabo durante el verano de 2005-, ha trascendido que Amir Peretz hizo lo propio el pasado jueves con la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, a quien notificó que el Ejército ya tiene instrucciones de presentarle «un plan de trabajo metódico» para terminar con las colonias judías ilegales en Cisjordania.

Si en junio de este año, antes de que estallara el conflicto con Hizbulá, las órdenes del titular de Defensa eran preparar la evacuación en cuatro de estos asentamientos crecidos al margen de la ley -la granjas de Skali y Arusi y Hilltop 725 en el área de Yitzhar, y Havat Maon en el sur de Hebron-, hoy por hoy se desconoce el calendario para vaciar los hasta 24 enclaves de este tipo que en enero de 2006 señaló Olmert cuando aún era primer ministro en funciones.

Se trata de núcleos a veces levantados como «nuevos barrios» de colonias autorizadas, construidos en condiciones precarias -y a partir de 2001, estimulados por el llamamiento de Sharón, de «ocupar las colinas de Judea y Samaria» bíblicas, o sea, Cisjordania- que el mandatario israelí prometió desmantelar. Su decisión se produjo después de los desórdenes ocurridos a principios de año en Hebrón, cuando las autoridades se disponían a expulsar a ocho familias de colonos que se instalaron por la fuerza en dos edificios del zoco palestino alegando que pertenecieron a judíos.

Desprecio a la ley

Olmert tachó aquellos incidentes como «un desprecio a la ley, desprecio que -dijo- se ha convertido en un modo de vida». Y añadió: «Hasta ahora no hemos empleado la fuerza necesaria para tratar esta exhibición de violencia», a la que ahora parece tener de nuevo en su punto de mira. También, señalan sus allegados, porque es una promesa que hizo a Bush, ante quien quiere presentarse «sin deudas pendientes» en la visita a Washington que hará próximamente.

Además, el Gobierno negaba ayer una supuesta intención de atacar militarmente a Siria en respuesta a las afirmaciones del presidente del Estado vecino, Bashar al Assad, que el sábado avanzaba a un diario kuwaití que su país se prepara para una ofensiva israelí que puede comenzar -decía- «en cualquier momento». Ante ello, el ex ministro de Exteriores hebreo y diputado del Likud, Silván Shalom, instaba ayer al Ejecutivo de Olmert a «tranquilizar a Siria», al tiempo que advertía que «Israel debe prepararse con la mayor seriedad ante las amenazas de guerra de Siria para no ser sorprendidos como ocurrió durante la guerra de Yom Kipur o el Ramadán».