Una planta nuclear en el sur de Irán
Una planta nuclear en el sur de Irán - AFP

Irán anuncia que volverá a enriquecer uranio por encima del límite necesario para uso civil

La República Islámica informó hoy de que ya ha pasado el límite de la reserva de 300 kilogramos

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El ministro de Exteriores, Javad Zarif, anunció que Irán «ha superado el limite de los 300 kilos» de hexafluoruro de uranio enriquecido almacenado, con lo que empieza a alejarse del pacto acordado en 2015 con el grupo del 5+1, formado por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia, China y Alemania. Zarif, padre del acuerdo, adelantó que el próximo pasó seré superar el grado de enriquecimiento por encima de 3,67 %, el porcentaje necesario para fines civiles. El jefe de la diplomacia iraní no habló de ruptura del pacto sino de aplicación de «nuestro derecho dentro del marco del JCPOA» (acrónimo de Common Global Action Plan, denominación oficial del acuerdo nuclear internacional), en respuesta a la decisión unilateral de Donald Trump de abandonar el tratado y volver a imponer sanciones. Los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ratificaron las palabras de Zarif y por primera vez desde 2015 certificaron que los iraníes están fuera de los parámetros acordados ya que acumulan 2,2 kilos más de lo permitido.

Después de sufrir un año de castigos, la república islámica dio un ultimátum a Europa para exigir medidas que le ayudaran a hacer frente a los castigos de Trump. Superado el plazo de dos meses, la Unión Europea presentó en Viena el viernes el mecanismo de Apoyo al Intercambio Comercial (Instex, en sus siglas en inglés), un sistema diseñado para poder mantener las relaciones comerciales con Irán, que fue «un paso adelante, pero insuficiente», como adelantó el viceministro de Exteriores, Abbas Araqchi, tras la cumbre en la capital austriaca. Zarif confirmó la falta de confianza en las medidas propuestas por Bruselas y recordó que «los europeos se comprometieron a garantizar la venta del petróleo de Irán, y no lo hicieron; Los europeos se comprometieron a garantizar el transporte, que tampoco lo cumplieron, también se comprometieron a garantizar el retorno de los activos iraníes y tampoco lo cumplieron».

La unilateralidad de Estados Unidos y la impotencia de Europa dejan en el aire el futuro de un pacto que desde 2015 ha garantizado que el programa nuclear iraní tuviera fines puramente civiles. A cambio de esta garantía, certificada por los expertos del OIEA, la república islámica debía beneficiarse del levantamiento de las sanciones internacionales, pero Trump no ha cumplido con el compromiso firmado por su antecesor, Barack Obama. La Casa Blanca, con el respaldo de Arabia Saudí e Israel, exige un pacto más amplio que incluya su programa balístico y el final del apoyo a grupos afines en la región, pero Teherán se remite al texto acordado.

Israel pide sanciones

El ministro de Exteriores de Reino Unido, Jeremy Hunt, recurrió a Twitter para mostrar su «profunda preocupación» por la decisión de Irán y pedirle que «evite dar más pasos que se alejen del pacto». Desde Moscú, el vicecanciller ruso, Serguéi Riabkov, lamentó el anuncio iraní, pero dijo que «no se debe dramatizar la situación». Fue Israel quien reaccionó de forma más contundente y, por si los castigos impuestos hasta ahora por Trump no fueran suficientes, Benjamín Netanyahu reclamó a Europa «la imposición automática de sanciones» contra la República Islámica. El primer ministro, que desde 2015 criticó el que calificaba como «peor acuerdo posible», advirtió que «Israel no permitirá que los iraníes desarrollen armas nucleares». Netanyahu adelantó también que su país mostrará nuevas evidencias de que la república islámica ha estado engañando al mundo en los últimos cuatro años sobre sus intenciones nucleares.

El canal Bloomberg informó de que las sanciones de Trump fueron una causa directa de que Irán acumulase más de 300 kilos de uranio, pero no solo por decisión política para presionar a Europa, sino porque debido a los castigos impuestos no tienen forma de enviarlo al exterior. Los iraníes enviaban por barco a Omán su uranio, pero «la anulación de las exenciones inhabilitó el transporte a la hora eliminar el exceso de agua pesada y de uranio enriquecido, lo que le forzó a elegir entre violar sus obligaciones o detener el enriquecimiento, como Estados Unidos pretendía». El analista y escritor estadounidense, Joe Cirincione, presidente de la Ploughshares Fund, especializada en temas nucleares, no se vio sorprendido por el nuevo panorama que se abre a partir de ahora y señaló en las redes sociales que «Trump violó el acuerdo hace más de un año y lo que ocurre ahora es una respuesta menor de Irán y absolutamente predecible».

Esta decisión de Teherán no ayudará a rebajar la tensión en la zona, después de unas semanas marcadas por los ataques sufridos por 6 petroleros en el Golfo de Omán, de los que Washington y Teherán se acusan mutuamente, y del derribo de un dron estadounidense por fuego iraní tras violar el espacio aéreo de la República Islámica. La guerra dialéctica se intensifica día a día y el responsable de la comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del parlamento de Irán se dirigió a Trump para decirle que «en caso de ataque de Estados Unidos a Irán, Israel será destruido en media hora».