Ahmadineyad insiste en que el 11-S fue una conspiración para favorecer a EE.UU.
Desgarradora imagen de los atentados de 2001 - AP

Ahmadineyad insiste en que el 11-S fue una conspiración para favorecer a EE.UU.

El presidente de Irán reitera que «esa verdad» saldría a la luz si se abriera una investigación seria e independiente

teherán Actualizado:

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, insistió este sábado en su teoría de que los atentados del 11 de septiembre de 2011 en Washington y Nueva York forman parte de una conspiración para proteger los intereses de EE.UU. e Israel.

En un discurso con motivo de la apertura en Teherán de la segunda Conferencia Internacional de Lucha contra el Terrorismo organizada por el régimen iraní, Ahmadineyad reiteró que «esa verdad» saldría a la luz si se abriera una investigación seria e independiente.

«Algunos creen que el motivo tras los ataques del 11-S fue garantizar la seguridad de Israel, fomentar la inseguridad en Oriente Medio, desviar la atención de la opinión pública de EEUU por la caótica situación económica y llenar los bolsillos de los beligerantes e incivilizados capitalistas», expresó el mandatario iraní.

«Dos años después del ataque que les dio la excusa para invadir dos países, matar, herir y desplazar a millones de personas, el Gobierno norteamericano, presionado por la opinión pública, ordenó que un grupo lo investigara. Pero la verdad ha sido escondida a los estadounidenses y al resto del mundo», agregó.

Al hilo de este argumento, Ahmadineyad apuntó como razones del terrorismo internacional «los deseos desviados de dominación, la pobreza, la discriminación y la humillación de los seres humanos», y acusó a las grandes potencias de promoverlo.

El objetivo «es crear división, quebrar la unidad entre las naciones, impedir su progreso y dominar tanto sus recursos como sus destinos», apostilló. Previo a la inauguración de la Conferencia, que durará dos días, Ahmadineyad subscribió un acuerdo de cooperación en materia de terrorismo con sus colegas de Pakistán, Asif Alí Zardari, y Afganistán, Hamid Karzai, ambos presentes en el foro junto a otros tres jefes de Gobierno.

Entre ellos, el presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir, al que se acusa de fomentar el terrorismo, y sus colegas de Irak, Yalal Talabani y Tayikistán, Emomali Rahmon. En un comunicado conjunto, Ahmadineyad, Karzai y Zardari expresaron «su preocupación por el incremento de la inseguridad» e insistieron en «la necesidad de cooperación para combatir ese fenómeno».

Según la nota, durante el encuentro trilateral, Karzai afirmó que «el pueblo afgano desea la salida de las fuerzas extranjeras, y tras ello, tanto Irán como Pakistán pueden desempeñar un importante papel en el establecimiento de una paz duradera».